Pide obispo a gobiernos atender crisis migratoria

Pide obispo a gobiernos atender crisis migratoria

Ante la crisis migratoria que se está viviendo en Centroamérica y México, la Iglesia católica pidió a los gobiernos involucrados en este tema que “se den a la tarea de buscar una salida a esta situación tan delicada”.

Y es que advirtió que el clima se ha enrarecido, se han radicalizado las posturas y los flujos de migrantes cada vez son más violentos, aparte de que “hay quienes hacen una industria –negocio- de estas movilizaciones”.

Riesgos

El obispo de la Diócesis de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, aclaró a la vez que los migrantes en su camino encuentran muchos riesgos y ante ello, los exhortó a que “traten de valorar bien y tomar las precauciones necesarias”.

Ante los anuncios de la llegada de nuevas caravanas que buscan el “sueño americano”, señaló que las dificultades que tienen que enfrentar son más severas y calificó como “comprensible que nuestras comunidades vayan adoptando posturas cada vez más duras con los hermanos migrantes”.

“Este sentir es fruto de un ambiente que día a día va generando una hostilidad creciente contra los hermanos que llegan a nuestro territorio, con intención de seguir hacia los Estados Unidos”, insistió.

Fraternidad

Pidió a la feligresía diocesana que la actitud hacia estos grupos sea de fraternidad, aunque “los flujos migratorios son cada vez más híbridos y los ánimos cada vez más violentos”.

Consideró como “urgente que los migrantes conozcan la verdad del camino, de las ilusiones que despiertan en ellos la política del gobierno de nuestro país, la información falsa que les dan algunos de los que los animan a unirse a las caravanas y del de nuestros connacionales a causa de factores diversos”.

“Muchas falsedades y verdades a medias encontrarán circulando en las redes sociales y entre algunos hermanos que hacen una industria de estas movilizaciones”, insistió.

A pesar de ello, apuntó que la familia diocesana hará lo posible por procurar que, al menos, quienes se acerquen a las parroquias y a los albergues contarán con apoyo para que “no les falte un pedazo de pan y un techo”.