Pide obispo no ver a migrantes como enemigos

Pide obispo no ver a migrantes como enemigos

Un llamado a no ver a los migrantes como enemigos y buscar las soluciones a la emergencia que se vive en la frontera sur del país desde ya hace varios meses, pidió el obispo de la Diócesis de Tapachula, Jaime Calderón Calderón.

Lamentó el aumento de la tensión y la violencia en contra de esa población vulnerable, al tiempo de convocar a las autoridades federales y de seguridad que “a quienes están detrás del puente -la frontera- nos ven con esperanza”.

En su mensaje semanal relacionado con la crisis migratoria que se vive en la frontera sur, consideró que “por encima de otros intereses nacionales e internacionales, está el alto sentido de humanidad propio de nuestro pueblo. No provoquemos que nos vean como enemigos”.

En tanto a los integrantes de la última caravana los llamó a “no perder la esperanza, la paz para pensar, el respeto y el sentido de gratitud, porque detrás de las rejas del puente fronterizo hay muchas personas que siempre los han visto como hermanos y, en medio de la lucha por sacar adelante a su familia, han tomado de lo suyo para ofrecerles algo. Dios nos dé capacidad para salir pronto de esta situación tan lacerante”.

Y es que insistió que se trata de seres humanos, hombres, mujeres, adolescentes y niños que buscan mejores condiciones de vida y para ello han tenido que abandonar sus lugares de origen, aunque la situación de ellos se torna cada día más difícil, crítica y dolorosa.

“Con tristeza, sentimos que esta situación corre el riesgo de entrar en un callejón sin salida. Nos duele mirar tanto sufrimiento innecesario y evitable, generado por la enorme tensión que se vive entre todos los que formamos parte de este escenario”, señaló.

Consideró que por ese motivo se han tomado decisiones apresuradas e irreflexivas que “poco han ayudado a salir de esta crisis y mucho han desgastado y hecho sufrir a los más vulnerables: los niños, los adolescentes, las mujeres, los hermanos que habitan la franja fronteriza e incluso a quienes hemos asumido la tarea de asistirles hasta donde alcancemos”.

Monseñor Calderón Calderón reconoció que hace falta buscar soluciones y lamentó que “en medio del ajetreo, de la tensión y de la violencia, vemos cómo hemos ido perdiendo de vista realidades fundamentales que, además, son necesarias para afrontar estas situaciones emergentes”.

En ese sentido, se pronunció por la protección a los más vulnerables, el diálogo y la hospitalidad, valores necesarios para crear un ambiente de paz y de diálogo, incluso en las situaciones más difíciles que corren el riesgo de salirse de control.

Insistió en su llamado a la feligresía católica a seguir haciendo todo lo posible por ayudar a los migrantes, que luchan por sacar adelante a su familia.