Ante el incremento de contagios y de defunciones a causa del coronavirus, el obispo de la Diócesis de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, llamó a los ciudadanos a redoblar el esfuerzo y “cumplir con la indicación de las autoridades de salud de quedarnos en casa”.
Asimismo, pidió a que si conocen de personas enfermas en las comunidades y colonias, que sean solidarios y les fortalezcan desde la distancia, toda vez que es la mejor forma de apoyar en estos momentos de pandemia.
En el marco de la fiesta del Espíritu Santo, reconoció que “estos días de confinamiento obligatorio en casa probablemente nos estén llegando a desesperar”, por lo que invitó a “dejarnos renovar por su acción revitalizadora y mirar con esperanza la vida, cuando pareciera un momento de oscuridad y confusión”.
Al mismo tiempo insistió que la población migrante es altamente vulnerable y lamentó que “en este tiempo de pandemia sea un sector olvidado y abandonado a su suerte”.
“La renovación que la fiesta de Pentecostés nos regala, debe tocar las decisiones de las autoridades competentes y así pueden atender mejor a esta población. Esta renovación debe apuntar a la protección de los derechos laborales de los migrantes en la frontera sur; también debe promover una asistencia a las familias migrantes durante la contingencia y detectar a los migrantes en situación de calle, siendo también ellos posibles receptores y propagadores de coronavirus”, sostuvo.
Dijo que por el momento no existen condiciones aun para volver a reunirse en los templos, pero ello no debe provocar que decaiga el ánimo. “Todavía no vemos con claridad cuándo podamos tener espacios seguros y saludables que nos permitan realizar nuestras acciones pastorales”, por lo que insistió en su convocatoria a quedarse en casa.
Monseñor Calderón Calderón hizo oraciones y pidió “a Dios nuestro padre, por intercesión de nuestra señora Margarita Concepción y de San José, nos proteja y custodie a todos, en especial a los migrantes y enfermos, en esta pandemia”.












