El obispo de Tapachula, monseñor Jaime Calderón Calderón, en su mensaje dominical al pueblo católico hizo énfasis a seguir con el cuidado de la salud y atender las recomendaciones en la materia; en particular se refirió a la celebración de la fiesta de Todos los Santos y la conmemoración de los hermanos difuntos. Dijo que este año estarán nuevamente abiertos los panteones con algunas normas sanitarias, las que recomendó atenderse para evitar contagios de covid, además del tema de ayuda a los migrantes.
Pidió privilegiar el amor a Dios y al prójimo, que es el espíritu, el corazón y el núcleo estructurante de la ley de Moisés, que demuestra la preocupación sincera por el hermano, especialmente por el más necesitado y que lleva a hacer algo por él.
Asimismo, el obispo Calderón Calderón expuso que en la frontera sur de México el flujo inmigratorio no se ha detenido, que “miles de hermanos nuestros procedentes de Centroamérica, Haití y África siguen ingresando a nuestro país”.
En ese sentido, indicó que las políticas y acciones migratorias por parte de las autoridades en la materia permanecen siendo ambiguas, mientras que en la carreta internacional de la costa de Chiapas se observan las caravanas que han salido de su país de origen en busca de mejores condiciones de vida y que hoy desfilan hacia un destino incierto.
Agregó que como obispo es consciente de las pobrezas naturales, pero manifestó su confianza y petición a las familias parroquiales en los distintos puntos de la geografía a los que la caravana va llegando, a que los sigan ayudando, que no se cansen de seguir tendiendo la mano.
Refirió que “cualquier ayuda abona en beneficio de esos hermanos, es buena, aunque pareciera ser insignificante en un panorama de olvido y de violencia en la que estos hermanos migrantes caminan en medio de nosotros”.












