Piden a la CEAV agilizar reparación del daño

Piden a la CEAV agilizar reparación del daño

La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) debe agilizar el procedimiento para que se repare efectivamente el daño por violencia obstétrica e institucional en el caso de una mujer originaria de Tila —incidente que sucedió en 2019—, pero hasta ahora las autoridades investigan, dio a conocer el Comité de Derechos Humanos Digna Ochoa A. C.

El 17 de diciembre de 2018, una mujer embarazada del ejido Nueva Esperanza (de Tila) acudió para control prenatal a la unidad de medicina, en donde la médica responsable le dijo que se encontraba en orden.

El 4 de enero de 2019, en una nueva revisión, la doctora le dijo que su bebé se encontraba muerto desde hace aproximadamente 15 días y la envió de emergencia a la ciudad de Ocosingo.

En octubre de 2021, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la Recomendación 66/2021, dirigida al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) por la violación al derecho de protección a la salud y a una vida libre de violencia en agravio de la mujer ch’ol en el centro de atención rural.

“Pero continúan pidiendo documentación y en proceso de cuantificación de daños para realizar la reparación. Solicitamos a la CEAV agilice el procedimiento para que se repare efectivamente el daño a las víctimas por la autoridad responsable, el IMSS”, destacó el comité.

La mujer afectada señala que, cuando sucedieron los hechos, tenía 29 años de edad, además se reunió el pasado 9 de febrero con los representantes de la CEAV, quienes señalaron que aún no cuentan con toda la documentación de las víctimas indirectas (esposo e hijos).

“La víctima nos hizo llegar la documentación que le entregaron y le hicieron firmar de recibido, manifestando que no le dieron ninguna fecha en la que se realizará el pago de la reparación del daño; nos señaló que le dijo a los funcionarios de la CEAV que ya estaba pasando mucho tiempo”.

El Comité de Derechos Humanos Digna Ochoa hizo hincapié en que la información no fue traducida al ch’ol, situación que dio a conocer la propia víctima ante los representantes del CEAV. Además, “en la documentación que le entregaron se manifiestan reservas”.