Comerciantes organizados advierten que la Procuraduría Federal del Consumidor en Chiapas (PROFECO), debería de poner más atención a la piratería o comerciantes informales, que además son una competencia desleal para ellos, y no cumplir con los requisitos de la actividad económica formal, ya que se terminan dañando las fuentes de empleos y la legalidad comercial.
Varios comerciantes establecidos sobre la 4ª avenida sur en esta ciudad capital, quienes consideran que cada vez es más difícil permanecer en la formalidad, aseguran que: “a nosotros la PROFECO y otras instancias nos visitan con una metodología por demás rigurosa, para que cumplamos normas y reglamentos, mientras que en la calle los ambulantes hacen lo que les viene en gana”.
Antonio, uno de los comerciante de esta zona, consideró que autoridades como la PROFECO en Chiapas, solo los visitan pero de forma coercitiva, es decir, con muchas presiones qué atender, sin tomar en cuenta que son los comercios formales quienes pagan sus impuestos municipales, estatales y hasta federales, así como otros insumos y gastos de operación que al final merman sus ganancias.
Por su parte, otros integrantes de la Unión de Comerciantes del Centro de Tuxtla Gutiérrez lamentan que derivado del ambulantaje, así como la inseguridad en esta zona centro, muchos de sus compañeros se están viendo obligados a cerrar sus negocios.
Refieren que las rentas en esta zona centro de Tuxtla Gutiérrez son por demás caras, por ello, cada día es más complicado seguir compitiendo con quienes no pagan nada y se llevan gran parte de sus ventas y ganancias, disfrazados de vendedores ambulantes.
Finalmente, dicen que de no tener ningún apoyo de las autoridades competentes, se verán obligados en breve a volver a salir o tomar las calles, toda vez que están en juego su patrimonio familiar.











