A unos días de iniciar la realización del Censo de Población y Vivienda 2020, el Consejo Regional Indígena Maya Mam solicitó al Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) que los encuestadores lleguen las comunidades más apartadas de la geografía chiapaneca y contabilicen a todos los indígenas, para que sean incluidos en los programas de desarrollo social integral.
Y es que en el pasado censo hubieron muchas irregularidades y por ello, el grupo de la etnia mam ubicado en las regiones del Soconusco y Sierra Madre de Chiapas no es considerado como tal y por ello no pueden acceder a apoyos institucionales.
El presidente del organismo, Esteban Bravo Verdugo, pidió al Inegi verificar que los encuestadores hagan bien el recorrido “para obtener los datos fidedignos que le permitan a las dependencias oficiales de los tres niveles de gobierno poder determinar políticas públicas que beneficien a la población indígena”.
Puso como ejemplo que en el anterior censo en una comunidad de Cacahoatán en donde más de 55 familias hablaban la lengua mam, solamente contabilizaron a diez y ello es un grave error que perjudica a los grupos étnicos, ya que “la falta de información real impacta en la cultura y tradiciones, pero también en aspectos básicos como la salud, la vivienda, la educación, los caminos y otros rubros de desarrollo”.
Reconoció que la dispersión poblacional de Chiapas es uno de los impedimentos para lograr que todos sean contados, por lo que insistió que el Inegi tiene un reto, ya que de los datos estadísticos que arrojen serán los apoyos que las instituciones puedan desplegar hacia las comunidades.
Sin embargo, también reconoció que en algunas comunidades indígenas los habitantes niegan hablar alguna lengua materna por “vergüenza”.
Apuntó que el Consejo Indígena está dispuesto a colaborar con el Inegi para que puedan cumplir cabalmente con el propósito y de esa manera reflejar la realidad que se vive en las comunidades más apartadas.












