Alfredo Chávez, ejidatario de la colonia Felipe Ángeles de la zona de Santa María Chimalapas en Cintalapa, pidió la atención urgente de las autoridades para reubicar un ejemplar de jaguar, debido a que desde el año pasado se ha devorado diversos becerros y vacas.
Chávez aseguró tratarse de un jaguar, debido a tres factores: el primero, al haber sido atestiguado por uno de sus trabajadores; sumándose el hallazgo de unas huellas como segundo, y por último, debido a las posibles garras vistas en un árbol cercano a los cuerpos de los semovientes.
“El martes de la semana pasada me mató otro animal. Encontramos un resto donde estaba comido. Al siguiente día volvimos a regresar al lugar, ya se lo habían terminado de comer por completo. Hablé a la aseguradora, pero me dijeron de que era imposible, que no tenían presupuesto, que no había recursos”, añadió.
Por tanto, el ejidatario enfatizó en comenzar a visitar a las autoridades ambientales y todas aquellas que le puedan ayudar a reubicar a dicho felino, para así no tener más asesinatos y preservar la naturaleza ubicada en la reserva El Ocote.
“El año pasado quedaron muy formal en que me iban a conseguir cámaras trampa, pero pues hasta hoy día no me han apoyado en nada”, expuso.
Al respecto, Chávez reflexionó que podría tratarse de más de un ejemplar de jaguar, puesto que el año pasado avistaron a un felino con características diferentes al de los últimos asesinatos.
“Mis muchachos vieron el año pasado a una hembra con dos crías. Me mataron como unos 10 borregos el año pasado y tenía una pisada que es más pequeña; pero el de ahora, la pisada es más grande”, informó.
Además, dicho problema también ha afectado a otros ejidatarios, puesto que también existe registro de desaparición y asesinato de becerros.
“Nos pone complicada la situación, porque fíjate que yo soy uno de los que me gusta proteger y conservar las montañas. Entonces, quizás esa es una parte que, por ejemplo, a mí me afecta (…) nos pone complicado porque nos está dañando nuestro patrimonio (…) Y desafortunadament, ahorita con esta administración, no tenemos ningún apoyo. Ningún apoyo, entonces... Tenemos que hacer algo”, añadió.
Datos
Según el artículo académico “Situación del jaguar en la región de los Chimalapas” de Ivan Lira Torres y Gabriel Ramos-Fernández, la región todavía alberga una importante población de jaguares en México, probablemente debido a su notable biodiversidad, extensión e inaccesibilidad provocada por cuestiones físicas, sociales y políticas.
El jaguar —mencionaron— destaca por su importante función en la dinámica de los ecosistemas, actuando como factor regulador de las poblaciones de sus presas. Sin embargo, observaciones actuales sugieren que la especie enfrenta serios problemas de conservación en la región, y que desde el año 2000 es frecuente el reporte de ganado doméstico (equinos y bovinos) depredado por jaguar en los alrededores de las comunidades y en los potreros cercanos al borde de los bosques de la región.
El artículo puntualizó la fragmentación y pérdida del hábitat, el comercio de pieles, el mercado de mascotas y el uso indiscriminado de las especies que son las principales presas del jaguar (pecarí, agutí, venados y tapir) como las principales amenazas a la población.












