Transportistas integrados a organizaciones de taxistas y colectivos que cubren rutas locales y suburbanas en los municipios de la costa chiapaneca, expresaron su preocupación por la seguridad de sus familias y la integridad física de los choferes y de los pasajeros, toda vez que denunciaron ser víctimas de extorsión con cobros de piso por supuestas bandas delictivas, las cuales este jueves por la mañana dispararon en un sitio del municipio de Escuintla.
Adheridos al Frente de Defensa del Transporte Estatal y Federal de la Costa, Frontera y Sierra, con presencia en esta zona de Chiapas, solicitan al titular del Poder Ejecutivo estatal y al delegado de la Fiscalía General de la República (FGR) en Chapas, Alejandro Vila Chávez, para que se atienda esta problemática que se ha ido acrecentando en las últimas semanas.
Este jueves los taxistas de Escuintla dejaron de laborar ante el temor de que las amenazas de los extorsionadores por cobro de piso se hagan realidad y enluten hogares. Dicen temer por su vida y la de los pasajeros.
Dijeron que en días pasados fueron asegurados algunos miembros de una célula, sin embargo, esto no inhibió la actividad delictiva, por lo que hoy amenazan de muerte y disparan en contra de los taxistas.
En una carta abierta dirigida a las autoridades estatales y federales, los transportistas reconocen que los chiapanecos merecen vivir en paz, ante lo cual solicitan atención y respaldo de parte de las autoridades competentes para dar soluciones inmediatas que permitan a este sector productivo desarrollar su actividad en paz; ya que no merecen sufrir y vivir en el temor, incertidumbre y zozobra de ser o no atacados por delincuentes que exigen dinero y que han incrementado el nivel de violencia, arropados por la alevosía y la impunidad con que se manejan.
Uno de los consejeros del Frente de Defensa del Transporte Estatal y Federal de la Costa, Frontera y Sierra, Noé Pinto Pinto, afirmó que de ninguna manera el transporte busca confrontar a las autoridades, y que por el contrario, buscan coordinar esfuerzos para trabajar juntos y evitar masacres atribuidas a ataques por cobro de piso por parte de personas ligadas al crimen organizado.











