Militantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) manifestaron su preocupación por los resultados que su partido ha obtenido en las últimas elecciones, producto de lo que calificaron como una “crisis de confianza”; misma que reconocen, pero señalan que se ha exacerbado con el vergonzoso desempeño de su dirigente
En un documento dirigido a la dirigencia nacional y militantes del PRI, señalan que su intromisión en la elección de dirigentes estatales ha golpeado la dignidad de la militancia, provocando un sentimiento de rechazo y una baja participación en los procesos electorales, e incluso la búsqueda de otras opciones políticas.
Los quejosos exponen que el discurso de su dirigente, en el que se autonombra como perseguido político, no concuerda con el espíritu de renovación y fuerza que quieren imprimir al partido en el resurgimiento que tanto anhelan, pues no los sitúa como una oposición que ofrece mejores opciones a la ciudadanía.
Además, apuntan que el partido se encuentra en una debacle y en un riesgo alto de desaparecer, por lo que apuntan a lo que consideran como el narcisismo de su dirigente, de quien dicen, no ha demostrado capacidad organizativa alguno, sino una obsesión por alcanzar sus intereses personales.
El documento está signado por: José Alfredo Araújo Esquinca, Haydee Ocampo Olvera, Arturo Pacheco Meza, María Elena Fernández Zebadúa, Paulina Mota Conde, Víctor Hugo Ruiz Guillén, Mauricio Palomeque Paul, Jorge Acosta Martínez, Mario Elías Moreno Navarro, Maximiliano Narváez, Mario Sántiz Gómez, Francisco Martínez Pedrero, Edgar Rosales Acuña y Francisco Torres Vera. En él se explica que exigen que tras la renuncia del dirigente nacional se convoque a una Asamblea Nacional Extraordinaria, y de la cual, quien resulte electo se comprometa a no contender por la presidencia en 2024 y dedique todo su esfuerzo a erradicar los vicios para reconstruir al PRI.











