Los pobladores de la comunidad de Cruztón, municipio de Venustiano Carranza, pidieron la intervención de las autoridades estatales para que cesen los “hostigamientos” de un grupo contrario de Guadalupe Victoria y que sea respetado su derecho de tierra y el territorio.
“Somos adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona [y] reclamamos el derecho de nuestro territorio, dentro del cual está nuestro campo santo creado desde 1920; por derecho de nuestros antepasados reclamamos y sabemos que nadie nos lo puede privatizar como hoy lo está haciendo un grupo invasor de Guadalupe Victoria”, agregaron.
En un comunicado dijeron que el 5 de marzo de 2013 “un grupo invasor de Guadalupe Victoria puso banderas en las 12 pequeñas propiedades para posesionarse de ellas”.
Añadieron que el 16 de abril del 2015 “se apoderaron de 3 pequeñas propiedades de Manuel Huel Cruz, Fernando López Bautista y Mario Pérez Nucamendi”, y el 8 de mayo de ese mismo año taparon el paso que conduce a Venustiano Carranza, deteniendo a sus compañeros, que llevaban a un enfermo.
Aseguraron que “los retuvieron por 2 horas, los amenazaron con armas de alto calibre, diciéndoles que todavía iban a conocer quiénes son ellos”.
Manifestaron que el 1 de febrero pasado les impidieron el paso que conduce a su campo santo, “al sellarlo con una cadena gruesa, diciendo que ningún habitante de la comunidad iba a entrar en sus tierras y que una vez el gobierno le diera solución al problema, el terreno del campo santo lo agarrarían para cultivo”.
Los inconformes dijeron que por decisión de la comunidad, el 10 de mayo pasado se levantaron “para abrir el paso que nos conduce a nuestro campo santo para ir a dejar flores a nuestros difuntos que por derecho teníamos que pasar”.
Añadieron que a las 7 horas, “el compañero Agusto de la Cruz Pérez se dirigía a Guadalupe Victoria a dejar a su esposa en la casa de su mamá, peor a su regreso fue secuestrado sin tener ningún delito”.
Aseguraron que “los del grupo agresor de Guadalupe Victoria los que lo secuestraron estaban fuertemente armados con armas de alto calibre, lo golpearon, lo colgaron por una hora y a las 5 horas lo soltaron pero lo amenazaron diciéndole que con nosotros nadie se mete”.











