Al conmemorarse el Día Internacional de las Mujeres Indígenas, el Consorcio de Organizaciones por la Vida y la Libertad de las Mujeres y las Niñas (Covimyn) llamó a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial a comprometerse con los derechos de las mujeres indígenas, demostrando voluntad política y compromiso para cerrar la brecha de desigualdad y aplicar los principios de derechos humanos a las políticas económicas y sociales.
El Covimyn destacó que en Chiapas, 36 de cada 100 personas se considera indígena, según la Encuesta Intercensal 2015 del INEGI y poco más de la mitad de ellas, son mujeres.
En este sentido, el consorcio consideró que si bien hombres y mujeres indígenas comparten condiciones de marginación en infraestructura, salud, educación, toma de decisiones y tenencia de la tierra, son ellas quienes más resienten la situación, por lo que la problemática que presentan obedece a su condición y posición de género.
Citó que de acuerdo al Observatorio de Muerte Materna, al mes de agosto de 2016 habían sucedido 48 muertes maternas en Chiapas, dejando a la entidad como la segunda a nivel nacional; esta situación afecta principalmente a mujeres pobres y particularmente indígenas, sus problemas de salud se agudizan por la desnutrición, el trabajo físico excesivo, la violencia familiar e incluso por su limitado o nulo acceso a los servicios médicos.
El Covimyn hizo especial énfasis en que la participación en la toma de decisiones en la familia y en cargos de representación es limitada por desconocimiento de derechos, por los llamados “usos y costumbres” y por la violencia que se ejerce contra quienes incursionan en la vida política.











