Autoridades ejidales y comunitarias del municipio de San Fernando pidieron a la Secretaría de Salud estatal que se ponga freno a la proliferación de expendios clandestinos de bebidas embriagantes, ya que afectan enormemente la conducta de muchos infantes de esa localidad.
En las oficinas de Salud en esta ciudad capital, donde se plantaron la noche del pasado miércoles, Florencio Vázquez Jiménez, comisariado ejidal de Nueva Victoria, municipio de San Fernando, dijo que aunque ya están tomando medidas en contra de la venta de alcohol cerca de sus hogares, afirmó que “la alcaldesa no quiere hacernos caso”.
“Nosotros sabemos que podemos desde detener los carros repartidores de bebidas embriagantes, incluso quitar las rejas de mecate o caguama y venir a venderlas a nuestra cabecera municipal, pero no queremos que terminen acusándonos de algún delito, por eso tocamos puertas ante las autoridades y que sean ellas quienes hagan justicia”, agregó.
Vázquez Jiménez lamentó que en esta problemática de alcoholismo ya existan niños con solo 10 años de edad que tomen, así como adultos que no tienen “para echar trago y por eso empeñan desde el machete hasta lo que pueden, mientras sus hijos y esposas se mueren de hambre, lo cual no es bien visto”.
Molestos, dijeron haber venido a pedirle a la oficina de Regulación Sanitaria de la Secretaría de Salud, que actúe, ya que la alcaldesa de San Fernando no tiene capacidad para resolver la situación, además, desde sus tiendas ella es quien distribuye estas bebidas embriagantes.
En busca del actuar de Rafael Domínguez, ante quienes han mandado peticiones, afirmaron que desean atención inmediata. “Nuestras comunidades, con 600 habitantes, están a unos 29 kilómetros de la cabecera municipal de San Fernando, donde cada día existe más venta de bebidas embriagantes, mas los clandestinos cerca de iglesias y escuelas”.
Por su parte, Néptar Palacios, presidente de la Coalición de Organizaciones Indígenas de Chiapas, señaló que los verificadores de Salud, lejos de controlar la venta clandestina de bebidas embriagantes en esta comunidad, pareciera que la fomentan, por encima del Ayuntamiento de San Fernando.











