PUBLICADO SÁBADO 10 DE MAYO DEL 2003El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) para las regiones Soconusco, Costa y Sierra, exigió al Gobierno del estado que rinda cuentas de los recursos aportados por la iniciativa privada dentro del Fondo para el Combate a la Delincuencia Organizada (Focodo), en virtud a que “no sabemos cuánto hay y menos en qué se utiliza”, afirmó su dirigente, Rafael Vicente Yannini Mejenes.
Asimismo, estableció que la carencia de una política agropecuaria, industrial y de servicio por parte del Gobierno del estado mantiene a esos sectores desarticulados y en un caos económico difícil de revertir, resultando hasta ridículo decir que “Chiapas tiene rumbo y avance”, cuando en estas regiones no se ha cumplido ni una promesa y las obras “inauguradas” ni siquiera se han iniciados.
Lamentó que mientras la delincuencia se incrementa y rebasa la capacidad de respuesta de las autoridades, los empresarios siguen aportando recursos para el Focodo, sin embargo, “no tenemos informes en qué se convierten esos fondos y la sociedad en general se ve agraviada por la ola de criminalidad”.
Desde hace dos años y medio, tiempo que lleva la administración de Pablo Salazar Mendiguchía, se encuentran paralizados los trabajos de lo que sería las instalaciones de la Subprocuraduría de Justicia regional, que se ejecutaba con recursos del Focodo, pero “ahora nada y muchos ciudadanos somos víctimas de la delincuencia organizada”, sostuvo.
Consideró que “por falta de seguridad jurídica y social, los inversionistas que tenían proyectos para ejecutar en estas regiones están aterrados y no vienen, mientras los que están instalados, únicamente sobreviven y se mantienen, pero de persistir esa situación les dará pánico y tendrán que cerrar y eso no lo queremos”.
Incumplimiento e ingobernabilidad
Pero no solamente eso, las promesas hechas por el ejecutivo estatal en cuanto a obras de desarrollo, como la Ciudad de la Salud, la construcción del Parque Vial, la reubicación de Petroleros Mexicanos y la estación de ferrocarriles han quedado en eso, porque “ni siquiera se han iniciado los trabajos. Es verdaderamente ridículo decir lo contrario”.
“Como empresarios hemos sido testigos de inauguraciones y banderas de obras que después quedan abandonadas, lo que representa duros golpes al ánimo de la sociedad, cuando el gobierno no cumple lo que anuncia”, insistió Nannini Mejenes.
El expresidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) regional, advirtió que en Chiapas “estamos cansados, agotados de reuniones, de minutas y promesas; hay una incongruencia con las autoridades en cuanto a lo que se dice y lo que se hace, y lamentablemente nuestro estado no tiene rumbo”.
En ese sentido, sostuvo que el gobernador Salazar Mendiguchía no asumen su responsabilidad en un “ejercicio del poder legítimo, verdadero y honorable, porque en los dos años y medio ha estado escondido, muy resguardado y los problemas sociales crecen, como el caso de las tarifas eléctricas que están generado un clima de ingobernabilidad total”.
Dijo que a los aumentos de los servicio básicos como la luz representa severos golpes a la economía de la región por parte del gobierno y lejos de alentar las inversiones crean agitación social.












