Piden dar atención a solicitantes de refugio

La Iglesia Católica advirtió que en el Sur de México se está generando una crisis humanitaria por el número creciente de familias que dejan sus países de origen por motivos de violencia y buscan salvar sus vidas asentándose en territorio chiapaneco, ante lo cual pidió al Gobierno Federal reconocerles su estatus de refugio.

El coordinador de la Dimensión Pastoral de la Movilidad Humana de la Diócesis de Tapachula, César Augusto Cañaveral Pérez, calificó como preocupante y alarmante la situación de los solicitantes de refugio procedentes de Honduras, El Salvador y Guatemala.

Y que están llegando “con lo que traen puesto, con impactos psicológicos muy fuertes, en el que la mayoría de ellos han presenciado la muerte de un familiar cercano (papá, mamá, hermano, primo o tíos); o huir por no poder pagar a los pandilleros la cuota que exigen a diario. Estás poblaciones están dejando sus lugares de manera dramática a causa de la violencia, con el objetivo de salvar a sus familias”.

Sostuvo que los refugiados en la Frontera Sur de México “son los invisibles”, por la poca y precaria atención y protección hacia ellos, ante lo cual insistió en que “el gobierno se interese más por la problemática de la situación que estas personas están viviendo en su estancia en nuestro territorio”.

Señaló que la mayoría no son reconocidos por la falta de mecanismos utilizados por las instituciones responsables de ese procedimiento, por lo que pidió que los tres niveles de gobierno instrumenten mecanismos para brindarles asistencia humanitaria.

“El asilo es un acto humanitario que no puede ser considerado inamistoso por ningún gobierno o Estado. Por ello, es necesario que México tenga como principio el respeto fundamental de no-devolución, incluyendo el no-rechazo en la frontera, sabiendo la situación de los migrantes y refugiados”, insistió.

Advirtió que al no considerarse a los migrantes y refugiados en un contexto de mecanismos humanitarios o darles hospitalidad, se podrían generar violaciones masivas a los derechos humanos de éstos. Por ello, insistió en la necesidad de dar un tratamiento humanitario, justo y digno a los solicitantes de refugio.