La Asociación Mexicana de Ayuda a Niños y Niñas con Cáncer en Chiapas (Amanc Chiapas) respaldó la postura de la institución a nivel nacional, en la que pidió a los gobernadores federales y estales dejar el enfrentamiento y buscar soluciones.
“El enemigo a vencer es el cáncer”, fue el primer mensaje que emitió la Asociación Mexicana y que respaldó su filial en la entidad.
Llamado
La Asociación Mexicana hizo un llamado a los gobernantes federales y estatales, las organizaciones de la sociedad civil de ayuda a niñas y niños con cáncer, a cerrar filas por un único propósito, salvar vidas.
“Este es un llamado a unirnos, a escucharnos, a demostrar de qué estamos hechos como mexicanos y mexicanas. Ya basta de tanta controversia y especulaciones. Dejemos de enfrentarnos y busquemos soluciones urgentes”, mencionó.
La Amanc pidió no seguir desgastándose y buscar el diálogo, todo sea por el amor a las niñas y niños de México.
En el Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP) se atienden a 580 pacientes con diagnósticos oncológicos. Leucemia, tumores cerebrales, abdominales, en hueso, linfomas y retinoblastoma, son los principales padecimientos.
Berenice Aguilar, oncóloga pediatra adscrita al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), comentó que este tipo de padecimientos puede presentarse sin previo aviso, por lo que ante cualquier sospecha, lo primero es realizar análisis clínicos indicados por un especialista.
Indicó que aunque el cáncer en los niños es más tratable que en un adulto, es necesario estar al pendiente de las condiciones de salud en los menores, ya que algunas veces el niño se queja de dolor de cabeza o alguna otra parte del cuerpo, y no se le da la debida importancia para llevarlo con el médico.
Cabe señalar que, durante los últimos meses, padres y madres de niños y niñas con cáncer atendidos en este nosocomio han denunciado la irregularidad en la falta de medicamentos, lo que incide en el protocolo de tratamiento para luchar contra dichos tumores.
En septiembre pasado, los padres y madres marcharon del hospital hacia el Parque Central de la capital, con el fin de poner un alto a dichas irregularidades y recibir medicamentos y quimioterapia adecuados.
Un ejemplo de dichas irregularidades es el caso de don José Méndez, quien tarda un aproximado de seis a siete horas para llegar a la capital y que su hija pueda recibir tratamiento. Mencionaba que en esa movilización venían de la selva con la esperanza de ser atendidos y recibir el tratamiento adecuado, sin embargo, no siempre era así.












