Habitantes de la zona centro de la capital chiapaneca piden poner un alto a la presencia de perros callejeros que ha derivado en ataques a la población, el último ocurrido ayer en la 8ª Norte y 11ª Poniente.
En las últimas semanas, la población ha reportado al menos tres percances protagonizados por perros en situación de calle en diferentes puntos de Tuxtla Gutiérrez, lo que representa un riesgo para la misma población.
En el caso más reciente la víctima, que prefirió omitir su identidad, comentó que caminaba en la citada dirección cuando dos perros que estaban en la banqueta corrieron hacia ella.
De un momento a otro uno de ellos comenzó a atacarla causándole graves heridas en el muslo y pierna izquierda.
“Hace un rato pasé por esta calle y uno de esos perros me mordió; son muy agresivos, me da mucha pena pero nos comunicamos con la perrera, ya que desafortunadamente son callejeros.
Me atacaron, así que pueden atacar a un menor o una persona mayor”, dijo.
La mujer agregó que se dirigía a una plaza cercana a este punto cuando lamentablemente fue atacada y lesionada; al ir sola no supo cómo reaccionar.
“Estos perros se encuentran en la calle 8ª Norte y 11ª Poniente, y quien vaya a la plaza que se encuentra cerca, es necesario que tome sus precauciones. Una camioneta blanca que venía atrás les aventó el vehículo y los asustó, si no, no me suelta el perro”, detalló.
Estimación
De acuerdo a la información del Ayuntamiento, en Tuxtla Gutiérrez se estima que por cada cinco habitantes existe un perro en situación de calle, lo que hace un aproximado de 120 mil animales sin protección.
Las colonias donde existe mayor concentración son Copoya, El Jobo, Patria Nueva y Plan de Ayala, pero la situación se generaliza en toda la capital, convirtiéndose en un serio problema de salud pública.
Desde el 2019 se dio inicio con el programa “Perro Comunitario”, el cual busca cambiar el sentido de “callejero” y principalmente que la ciudadanía retome su responsabilidad, frenando así la continuidad en la reproducción desmedida de estos animales, teniendo un registro más concreto para así evitar ataques contra humanos y contra los mismos perros.












