El abogado Francisco Castillo Acevedo, afirmó que la falta de difusión sobre la Ley de Medios Alternos de Solución de Controversias, es uno de los principales obstáculos para que las personas aprovechen la mediación en conflictos civiles, familiares y mercantiles, y no haya necesidad de iniciar largos procesos judiciales.
Explicó que estos mecanismos pueden reducir la carga de trabajo de los juzgados y ofrecer a las partes una vía para llegar a acuerdos antes de un juicio.
Sin embargo, los beneficios de la ley no se han explicado lo suficiente, por lo que muchas personas ignoran que pueden acudir ante un mediador público o privado. “Más que riesgos, se están limitando de un buen mecanismo”, sostuvo.
Señaló que uno de los principales beneficios es que el convenio alcanzado a través de la mediación puede tener efectos de cosa juzgada, lo que permite evitar un juicio y los gastos, traslados y desgaste que implica.
Explicó que el procedimiento es voluntario y que las partes, incluso acompañadas de sus abogados, pueden explorar alternativas antes de presentar una demanda o durante una controversia que todavía pueda resolverse mediante el diálogo.
Precisó que un mediador certificado cuenta con herramientas para facilitar la comunicación y buscar un acuerdo satisfactorio para ambas partes, sin obligarlas a aceptar una solución.
Casos concretos
Como ejemplo, mencionó los conflictos por procesos sucesorios, en los que familiares pueden pasar años en disputa por una propiedad.
En esos casos, los herederos pueden recurrir a la mediación para acordar ciertos puntos y evitar que el conflicto se prolongue. “Se pueden evitar años de un litigio, el dinero que se gasta y, de alguna manera, el desgaste emocional y físico”, afirmó.
Consideró necesario reforzar la difusión de la ley entre la ciudadanía y entre los propios profesionales del Derecho, para que puedan orientar a sus clientes. En ese sentido buscará acercarse a cámaras empresariales, asociaciones y otros sectores para impartir conferencias y actividades gratuitas.
El litigante destacó la importancia de que los abogados se mantengan actualizados ante las constantes reformas jurídicas. Recomendó a la ciudadanía pedir título y cédula profesional, y, cuando alguien se ostente como especialista, comprobar los estudios, diplomados o especializaciones que lo acrediten.











