Las autoridades en Chiapas encargadas de establecer el Estado de derecho tienen que ser “duras” con los grupos radicales que se dedican a realizar bloqueos carreteros o actos vandálicos, debido a que estas malas prácticas provocan un retroceso económico, que se suma a la situación complicada que viven los chiapanecos por la pandemia, remarcó Arturo Marí Domínguez, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en la entidad.
Opinó que el sector ve el tema con preocupación, tomando en cuenta que esas protestas subieron de nivel durante el 2019, sin embargo, las manifestaciones violentas se han reactivado en este año sin que nadie sea sancionado.
Ahora, remarcó Marí Domínguez, los organismos empresariales están haciendo pronunciamientos para que se aplique la ley con mano firme y si los grupos sociales tienen demandas que sean legítimas, existen las vías institucionales para realizar cualquier tipo de protesta, sin obstruir las vías de comunicación.
Sin politizar en quiénes tienen la razón o no, enfatizó el líder empresarial, es obligación de las autoridades garantizar el libre tránsito y no permitir expresiones de violencia que afecten las garantías individuales de terceros; los bloqueos de carreteras y actos vandálicos en las ciudades, dijo, generan consecuencias sociales negativas en todo el estado.
Las afectaciones que sufren estudiantes normalistas, comentó, deben tener un cauce legal que se tiene que resolver a través del diálogo institucional, pero en caso de que no accedan a esta forma de comunicación, la autoridad debe aplicar la ley.
“No queremos decir duro contra los normalistas, simplemente duro con quien esté infringiendo la ley, si en este caso son ellos no hay porqué tener concesiones, están dando una afectación al tema económico”, remarcó el líder empresarial.
Lamentablemente, expresó, existen sectores sociales que no terminan por entender que todos “vivimos en la misma casa” y, por lo tanto, están en la obligación de respetar las reglas, “si el diálogo está agotado, tiene que existir una consecuencia”, sentenció.
Cuando la economía comienza a reactivarse en la nueva normalidad, dijo, aparecen bloqueos simultáneos en varias regiones de Chiapas, lo que se traduce en una caída en ventas por la suspensión en las vías de comunicación. Los empresarios apenas estaban comercializando el 30 por ciento de sus productos, debido al Covid-19.
Lo más grave de estas manifestaciones, advirtió, es que el gremio turístico también podría verse afectado, tomando en cuenta que los visitantes demandan seguridad en los lugares por donde se desplazan; en su opinión, la peor combinación sería la emergencia sanitaria y los actos vandálicos, debido a que el resultado será, sólo, más crisis económica.












