La violencia política en razón de género se ha vuelto tan cotidiana que muchas mujeres ya ni siquiera la identifican como una agresión. Así lo advirtió la diputada, Alejandra Gómez Mendoza, presidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, quien hizo un llamado urgente a romper con esa naturalización y a utilizar los mecanismos legales para frenar este tipo de abusos.
En entrevista, la legisladora explicó que recientemente participó en la instalación de la Mesa Naranja, una iniciativa impulsada por el Tribunal Electoral que reúne a instituciones, organizaciones y ayuntamientos para coordinar acciones contra la violencia política de género.
Testimonio
Durante el evento, destacó el testimonio de la presidenta municipal de Ocosingo, quien compartió su experiencia personal.
“Al final todas las mujeres en política o la mayoría hemos sido violentadas en este sentido”, reflexionó Gómez Mendoza. “El objetivo es alentar la participación de las jóvenes y de las mujeres en la vida pública”, agregó.
La diputada subrayó que no se trata solo de cumplir con cuotas de género, sino de garantizar que las mujeres ocupen espacios reales de toma de decisiones. En ese contexto, trazó una línea clara: las críticas por el desempeño laboral son válidas y suceden también entre los hombres, pero los ataques dirigidos a la vida personal, la apariencia física o la forma de vestir constituyen violencia.
Medios
“Esta violencia política en razón de género es un tema que se ha venido dando desde hace mucho tiempo, desde la participación de las mujeres en política. Es importante que se reivindique y se llegue a erradicar, que se concientice no solo a nuestros compañeros con los que colaboramos, sino también a los medios de comunicación”, señaló.
La legisladora coincidió con consejeras del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC) al señalar que el fenómeno está tan normalizado que muchas mujeres víctimas no lo reconocen como tal.
Puso como ejemplo su propia experiencia y la de la secretaria de la Mujer, Citlalli Hernández, quien recientemente interpuso una queja ante el IEPC por violencia política de género en un caso vinculado al empresario Ricardo Salinas Pliego.
Postura
“Para mí es algo normal. Yo ya estoy acostumbrada. Y eso es lo que muchas mujeres nos repetimos día con día cuando somos violentadas por ejercer nuestro trabajo, por ejercer nuestro derecho al uso de la voz, por muchas situaciones que vivimos cotidianamente”, manifestó.
Esa reflexión personal derivó en un mensaje contundente: “No es normal que te ataquen por tu manera de vestir, no es normal que te ataquen por tu físico, no es normal que te ataquen por tu vida privada. Eso no es normal”.
La presidenta de la Mesa Directiva insistió en que es momento de dejar de minimizar las agresiones y de recurrir a los instrumentos legales disponibles en las distintas instancias.
“Es importante que lo evidenciemos y que utilicemos los instrumentos a través de las diversas instancias con tal de erradicarlo y que las mujeres vivamos con una vida libre de violencia”, concluyó.












