Comerciantes, empresarios y prestadores de servicios de la frontera sur de México hacen un llamado al Gobierno Federal a replantear sus estrategias y políticas migratorias para que no afecten sus actividades.
Señalan que el fin de año hay importantes fechas que generan divisas, tanto por El Buen Fin y las fiestas de diciembre, pero también son reincidentes los señalamientos de lentitud en procesos que realiza el INM, el acoso y hostigamiento en puntos de revisión en contra de centroamericanos que viajan a Tapachula y la región.
Aníbal Enrique Núñez, directivo de la organización Pro-Centro Tapachula A.C., conformada por comerciantes y empresarios del centro del municipio que busca el fortalecimiento económico y social, expuso que después de dos años muy difíciles por la pandemia pero también por la presencia de miles de migrantes hacinados en la zona céntrica, este sector comercial ha vivido en una crisis económica.
Reconoce que en estas fechas de noviembre y diciembre “hay esperanza de una recuperación económica”, sin embargo, también existe la incertidumbre por los cambios de políticas migratorias por autoridades mexicanas, que no solo van dirigidas a los migrantes que buscan llegar a Estados Unidos, sino a empresarios, comerciantes y turistas de Centroamérica que vienen a dejar divisas económicas y que sufren el acoso y vejaciones que son denunciadas y en muchos casos quedan impunes.
El comercio, servicios y turismo de esta región ve en los próximos eventos una oportunidad porque en conjunto se ofrecen promociones y descuentos importantes que atraen a los centroamericanos, además de consumidores locales, que son un respiro para quienes aún sufren por las afectaciones económicas por la pandemia y la migración descontrolada que existe y que en la actualidad mantiene inestabilidad económica por los altos índices inflacionarios.
Para el comercio del centro de Tapachula poco a poco se regresa a la normalidad, sin embargo aún existe presencia irregular de indocumentados que viven, duermen y hacen sus necesidades en los parques públicos y que han generado que visitantes de los municipios cercanos y de Centroamérica ya no acudan y prefieran en muchos casos las plazas comerciales, ya que no hay programas de contención en la frontera porque diariamente llegan cientos de migrantes nuevos.












