Habitantes del municipio de Altamirano denunciaron a través de redes sociales el deterioro ambiental por la tala inmoderada y contaminación de afluentes y manantiales, en especial del manantial Choschoja, el cual autoridades municipales han convertido en una gran laguna de aguas negras.
La publicación refiere que desde el gobierno municipal anterior se han realizado obras que han afectado la vegetación del municipio; y con el actual Ayuntamiento, representado por Roberto Pinto Kanter, comenzaron a trabajar con el corte de un cerro para construir un canal de aguas negras y llevarlo hasta una cueva, cercana a la cabecera municipal.
“Han venido trabajando con el corte de un cerro para construir un canal que comunica esa gran laguna de aguas negras con una cueva, donde pretenden canalizar todas las aguas contaminadas que se han acumulado durante varios años, sin importarles el daño ecológico y ambiental que van a generar al contaminar los mantos acuíferos de toda esa región, cometiendo así un ecocidio”, explican.
Señalaron que para poder realizar cualquier obra, incluida el tratamiento de aguas negras, por ley es obligatorio realizar estudios de factibilidad y de impacto ambiental. Sin embargo, aseguran que esa obra municipal no cuenta con ese estudio, “y si lo hicieron, fue ficticio, sólo para cubrir el requisito”.
“Con esto vemos la falta de responsabilidad y capacidad de los funcionarios del municipio encargados de planificar y ejecutar este tipo de obras, que por ser personas ajenas a nuestro municipio no les interesa el daño ecológico que están generando al medio ambiente, existiendo en la actualidad diversas alternativas de procesos de tratamiento de aguas residuales que pudieran aplicar para este caso”, manifiestan los pobladores en el escrito.
Choschoja, ubicada a 800 metros del parque central del lado oriente de la cabecera de Altamirano, era un manantial de aguas cristalinas donde los habitantes del Altamirano se abastecían para el consumo diario en los años 40, 50 y parte de los 60, cuando no existía un sistema de agua potable, y junto con La Pila, cubrían la demanda de agua de la población.
Al final de la denuncia, hicieron un llamado a las autoridades competentes en materia de medio ambiente para intervenir y evitar agravar esta situación, la cual calificaron como “descuido y desatención de los gobiernos municipales”.












