El Programa Integral Frontera Sur instrumentado por el Gobierno federal ha propiciado una “cacería humana” de migrantes centroamericanos que buscan llegar a Estados Unidos, estableció la Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes (Redodem).
Sostuvo que a pesar de ello los flujos de personas no han descendido, al contrario, se han incrementado pero cambiando de rutas que ponen en mayor riesgo su seguridad.
Los robos, extorsiones y lesiones son los delitos que más se cometen en contra de los “sin papeles”, siendo los estados de Veracruz, Oaxaca y Chiapas, en donde más vejaciones sufren por parte de la delincuencia organizada, policías federales, estatales, municipales y agentes migratorios.
Por ello, exigieron se deje de aplicar ese programa que “funge como mecanismo de represión a la movilidad humana” y que se abstenga el Gobierno federal de “continuar criminalizando la migración centroamericana que transita por México, y le dé prevalencia a la presunción de libertad de las personas que son detenidas en los operativos implementados por el Instituto Nacional de Migración”.
En conferencia de prensa, integrantes del organismo, Alonso Hernández, Nelly Ríos, Rita Robles, Maribel Marcial y Diego Llorente, reconocieron que el desempleo y la violencia en los países centroamericanos alienta la migración, sin que los gobiernos de esas naciones ataquen las causas estructurales de la problemática.
Mostraron su preocupación “por la crisis humanitaria y de derechos humanos” que viven los migrantes centroamericanos, ante lo cual exhortaron a las autoridades mexicanas a implementar una política migratoria apegada a los derechos humanos, así como a investigar, sancionar y reparar el daño derivado de los delitos cometidos por autoridades y la delincuencia común y organizada en contra de ellos.
Los integrantes de las organizaciones FM-4 Paso Libre de Guadajalara, Jalisco; Casa Caminante, de Palenque, Chiapas; Servicio Jesuita Migrante; Centro de Orientación al Migrante de Oaxaca y Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, presentaron el informe «Migrantes Invisibles, violencia tangible» que muestra los riesgos que enfrentan los centroamericanos en su intento por llegar a Estados Unidos.
Ese organismo en el 2014 documentó a 31 mil 894 migrantes, el mayor registro que se tenga por parte de instituciones no gubernamentales, siendo Honduras, El Salvador y Guatemala los países de donde proceden, de los cuales el 91.3 por ciento son varones y el resto mujeres.
Consideraron que el incremento de la vigilancia en la Frontera Sur ha beneficiado a la delincuencia, a secuestradores, traficantes de personas, transportistas y a las mismas autoridades que extorsionan a los migrantes.
Ante ese panorama pidieron que terminen los operativos para detener a los migrantes y se castigue a quienes cometen algún delito o violaciones a los derechos humanos de ellos en su tránsito por México.












