Después de que familiares han detectado y denunciado públicamente la instalación de cámaras clandestinas en baños de lugares públicos, la Colectiva 50+1 Chiapas llamó a frenar la violencia digital y las violaciones de intimidad contra Niñas, Niños y Adolescentes (NNA).
Este organismo detalló como un fenómeno creciente y condenó la instalación de estos dispositivos como una práctica que consideran una forma de violencia digital y de género. La declaración pide investigaciones y sanciones contra los responsables de instalar y distribuir grabaciones ilícitas.
Posicionamiento
“Este tipo de acciones constituyen una forma de violencia digital y de género, además de ser delitos que deben castigarse con todo el rigor de la ley. No podemos permitir que espacios diseñados para la privacidad y seguridad de las personas se conviertan en escenarios de acoso y vulneración de derechos”, declararon.
Son cinco las exigencias que hace la colectiva a las autoridades: la primera es la investigación y sanción ejemplar a quienes instalan, difunden o permiten este tipo de grabaciones ilícitas. También una mayor supervisión y regulación en establecimientos públicos y privados para evitar que esta práctica continúe impune.
Así como la revisión periódica de los espacios como baños, vestidores y áreas de uso privado en lugares públicos y de trabajo, y campañas de sensibilización y prevención sobre la violencia digital y la importancia de denunciar estos delitos. Y como última, la protección inmediata a las víctimas y acceso a justicia con perspectiva de género.
Entorno seguro
La Colectiva exige un entorno seguro para todos, en particular para mujeres, niños y adolescentes, y alienta al público a denunciar cualquier caso de grabaciones clandestinas.
“No podemos normalizar que las niñas, niños, adolescentes y mujeres vivan con miedo incluso en los espacios más básicos y necesarios. Hacemos un llamado a la sociedad a denunciar cualquier caso de grabaciones clandestinas y a exigir un entorno seguro para todas”, concluyen.












