Docentes y administrativos de la Escuela Preparatoria núm. 2 del Estado, ubicada en San Cristóbal de Las Casas, aseguran que la directiva impone altas cuotas de inscripción y pagos por trámites administrativos. Situación a la que se oponen, debido a que afecta a la economía de los estudiantes y sus familias.
A través de un posicionamiento difundido, mencionaron que la escuela es reconocida en la comunidad por brindar servicios educativos a muchos estudiantes de bajos recursos, mismos que requieren de trabajar por las mañanas para contar con un ingreso económico que les permita mantener sus estudios y apoyar a la frágil economía de sus hogares.
Sin embargo, para muchos el tener que pagar altas cuotas ha sido la causal para no concluir sus estudios. Esto ha provocado una situación de tensión e inestabilidad, afectando a los alumnos y al personal adscrito, por lo que los días 25 y 28 de enero sostuvieron reuniones con autoridades de la Secretaría de Educación (SE), para solicitar la destitución de los directivos del plantel.
A esto se suma que ante la nueva ola de contagios del coronavirus, el Comité Participativo de Salud Escolar no se ha conformado, lo cual debió hacerse al inicio del ciclo escolar 2021-2022, con el apoyo de padres de familia y elementos escolares que asisten a clases presenciales.
Hasta ahora no hay intervención y “se tiene dudas sobre quién asume los altos costos que implica la adquisición de los insumos que obligatoriamente debería proveer la Secretaría de Educación”.
Los docentes aseguran que ante dicho contexto han tratado de incidir en diversas reuniones, en la decisiones que atañen a ambos temas, pero el cuerpo directivo de la escuela no se ha abierto para dialogar, incluso los han excluido en la búsqueda de alternativas para mejorar y construir estrategias que den frente a la situación creada por la pandemia.
Afirmaron que la contingencia sanitaria ha propiciado altos índices de deserción escolar y la inconformidad en el personal por las imposiciones unilaterales, el cual se ha manifestado por lo ocurrido en los últimos meses, mientras que los directivos han hecho un uso inadecuado de los documentos oficiales para justificar su postura.
En su posicionamiento, dicen que han sido objeto de descalificaciones ante las autoridades de la secretaría, lo que ha generado un clima de tensión que ha requerido la intervención de dichas autoridades, obteniendo sólo respuestas superficiales que no brindan una solución inmediata.












