Luego de los hechos ocurrido en la zona limítrofe de Chiapas y Oaxaca, arribó la mañana del jueves un grupo de mujeres al primer cuadro del municipio de Cintalapa, con la finalidad de buscar una solución.
Un grupo de seis mujeres provenientes de comunidades del noroeste, colindantes con el estado de Oaxaca, acudió al Palacio Municipal para entrevistarse con la alcaldesa Eva Elia Guzmán y pedir su respaldo para que la solicitud sea canalizada hasta el Gobierno de México.
Las inconformes manifestaron su preocupación por el incremento de la tensión en la zona y señalaron que buscan una solución definitiva al conflicto agrario que ha afectado a las familias asentadas en esa región.
Conflicto histórico
De acuerdo con las habitantes, la disputa territorial se originó hace más de 50 años entre personas del ejido Gustavo Díaz Ordaz y comuneros de Santa María y San Miguel Chimalapa, Oaxaca, quienes han sostenido que el territorio en conflicto debe integrarse al sistema de bienes comunales de Los Chimalapas o, en su caso, que los habitantes desalojen la zona.
Ante este panorama, una de las propuestas planteadas por las pobladoras consiste en que los gobiernos federal y estatal cubran el valor de sus terrenos, con el propósito de ceder las tierras a los comuneros y evitar que el conflicto derive en nuevos hechos de violencia.
Trascendió que una comisión ya sostuvo una reunión con representantes del Gobierno del Estado para analizar posibles alternativas de solución.
Las habitantes recordaron que, mediante un comunicado, autoridades comunales de Los Chimalapas otorgaron un plazo de 30 días para que los pobladores decidan adherirse a ese sistema comunal o desalojen el territorio. Indicaron que ya han transcurrido tres días desde la emisión del documento, lo que mantiene la incertidumbre y eleva la preocupación entre las familias de la región.












