Habitantes que fueron desalojados este 12 de abril del predio denominado El Porvenir, en las inmediaciones de la colonia Loma Bonita, piden a las autoridades competentes investigar a las personas que defraudan a quienes no tiene un hogar propio, ya que usaron el mismo modus operandi que con las familias de la invasión de Ampliación Bosques del Sur.
Mencionaron, que las poco más de cien familias retiradas del predio invadido fueron invitadas por tres personas y posteriormente éstas les presentarían a una cuarta personas para poder posesionarse en el lugar de manera “legal”.
Además, les dijeron que dicho predio no tenía dueño, incluso pertenecía al Municipio, lo anterior lo dio a conocer uno de los desalojados en el pasado operativo.
Estas personas se presentaron con los nombres de José Luis Ocaña Vázquez, Arturo Ocaña Vázquez, Patricia Bustamante y María Isabel Hernández Pérez, ésta última dice ser licenciada y gestora de colinas recién en predios sin dueños.
Primero, José Luis Ocaña Vázquez organizó a familias de distintas colonias aledañas del predio El Porvenir, todas sin hogar propio quienes siempre han pagado renta, luego les comentó que mencionado predio pertenecía al municipio de Tuxtla Gutiérrez, por lo tanto no tenía dueño particular.
Días antes de proceder a posesionarse en el terreno prometido, Patricia Bustamente apareció en escena y pidió una cooperación monetaria a cada una de las familias anotadas en una lista.
Una vez instalados en los aproximadamente 150 terrenos loteados (de 9 metros de ancho por 20 de largo), Arturo Ocaña Vázquez se presentó e invitó a organizar una cooperativa para poder negociar con las autoridades y comenzar con los procesos de regularización.
“La mayoría de los pobladores nos instalamos un domingo y dos días después llegó al predio un señor de nombre Roberto Pérez Moreno, quien nos invitó a abandonar el predio ya que tenía dueño particular, también dijo que por lo menos hiciéramos una comitiva para dialogar con las autoridades de Gobierno”, señaló uno de los exhabitantes del lugar.
Sin embargo, Arturo Ocaña les dijo que no se preocuparan, incluso éste se autonombró presidente de la comitiva de negociación.
Al paso de los días hizo su aparición María Isabel Hernández Pérez, se presentó como licenciada y asesora jurídica, Hernández Pérez solamente acudía a dar supuestas consultas sobre la situación y luego se retiraba, por cada visita cobraba 400 pesos, ella dio dos de ellas.
Después vino el “golpe fuerte”, cierto día, Arturo Ocaña (quien no habitaba en el predio invadido sino en la colonia Amanecer, contigua a la invasión), pidió 300 pesos por cada familia, acumulando aproximadamente 35 mil pesos, dinero que serviría para que Hernández Pérez gestionara un amparo para no ser desalojados.
“Este sujeto nos dijo que no había problema con instalarnos en el predio, que solamente haríamos una colecta de dinero y se entregaría a la licenciada mencionada, quien viajaría a la Ciudad de México para obtener un amparo y así no ser desalojados”, añadió el ex habitante.
Fue así como las personas desalojadas se mantuvieron por dos meses habitando dicho predio, hasta el desalojo de este martes 12 de abril.
“De hecho, minutos después de haber terminado el desalojo, algunos de los colonos acudieron a la casa de Arturo y él ya no estaba ahí, su casa estaba sin cosas. Vecinos de este sujeto comentaron que éste sacó sus pertenecías una noche antes, ya sabía del operativo”, puntualizó.
Cabe señalar, que es el mismo modus operandi realizado con las personas desalojadas en la colonia Ampliación Bosques del Sur, donde una supuesta licenciada y demás sujetos se presentan como gestores.
Aparentemente estos sujetos se aprovechan de las necesidades de aquellas personas que no tienen accesos formales para adquirir una casa digna, los llevan a predios con dueños o de áreas verdes, luego piden cooperaciones donde se alcanzan montos monetarios altos y luego desaparecen.











