Piden investigar fumigación con químicos en cultivos

Para estas fumigaciones se ha establecido como helipuerto el campo de futbol del ejido Aquiles Serdán. CP
Para estas fumigaciones se ha establecido como helipuerto el campo de futbol del ejido Aquiles Serdán. CP

Total indignación y coraje prevalece entre ejidatarios que se dedican al cultivo de café, mango, cacao, plátano y ganado, ante las constantes fumigaciones que desde hace varios días se realizan en las montañas en la zona cafetalera de Huixtla.

Sin explicar el tipo de químicos que se están arrojan desde las alturas y esparcidos por todo la región cafetalera, estas fumigaciones han generado incertidumbre entre los productores de la zona, pues no saben el nivel de contaminación que podría generar en bosques, ríos, rancherías y cantones.

Ante esta situación, los afectados pidieron a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, así como a las autoridades del campo en el estado, llevar a cabo una investigación y se dé a conocer quién está realizando esta la fumigación, pero sobre todo qué químicos estén empleando, ya que nadie de la región ni las autoridades rurales saben a qué se debe este tipo de fumigaciones que consideran se realiza sin ningún tipo de verificación.

Debido a los posibles daños que pudiera ocasionar la fumigación, los habitantes indicaron que esta actividad pudiera estar relacionado al combate de la mosca del Mediterráneo, la cual está considerada como una plaga que desde hace años está controlada, pero se realizan tareas de prevención en zonas de producción agrícola, sobre todo en lo que se refiere a cultivos de frutas.

Sin embargo, no es la primera ocasión que se denuncia este tipo de fumigación en la región, toda vez que en la zona cañera se ha reportado el uso indiscriminado de la fumigación área con el argumento de combatir plagas.

Estas fumigaciones aéreas son prácticas que están establecidas para grandes extensiones de cañales.

Además de solicitar esta investigación por parte de las autoridades, los ejidatarios pidieron a los responsables de llevar a cabo estas fumigaciones, detener estas actividades hasta que se dé una explicación real de quién o quiénes autorizaron estas acciones, así como las áreas en donde están lanzado las sustancias, debido al peligro que pudiera generar no sólo a los cultivos sino también a la población.