Piden llegar hasta las últimas consecuencias

Piden llegar hasta las últimas consecuencias

Padres y madres de familia aún están en descontento por la intoxicación de más de 100 estudiantes ante el presunto consumo de cocaína en la secundaria “Juana de Asbaje” del municipio de Bochil.

El sábado por la tarde los directivos de la institución sostuvieron una reunión con los padres y madres de familia, sin embargo, la situación estuvo a punto de salirse de control cuando un profesor de nombre Martín “N” fue cuestionado sobre su actuar el día de la intoxicación de los menores de edad.

En voz de madres y padres de familia, el profesor Martín se expresó de manera burlona y déspota hacia los menores, justo cuando estos comenzaron a manifestar molestias físicas y reacciones extrañas el día viernes por la tarde.

Durante la reunión, aunado a los cuestionamientos, este comentó que los padres y madres de familia estaban “escandalizando” demasiado el hecho y que por ello llevaron cámaras de televisión.

Como respuesta, uno de los padres de familia utilizó una silla de madera plegable para usarla como arma, quien en su inconformidad y disgusto ante tal comentario, estuvo a punto de “descalabrar” al profesor Martín, pues afirmó que el proceder del maestro no es digno de su cargo y no muestra respeto por la situación de salud de los menores aún internados.

A lo anterior se suma la molestia de los adultos, debido a que las pruebas aplicadas por las autoridades a 15 menores resultaron negativas a cocaína, sin embargo, al menos tres de ellos habían sido previamente llevados a laboratorios particulares y en estos las pruebas dieron resultados positivos.

Los denunciantes indicaron que su molestia ante la situación se agrava porque la intoxicación se registró mientas el grupo de maestros sostenía una supuesta reunión que duró más de una hora, y en la cual, según expusieron, se estaban tratando temas relacionados con los festejos del día 20 de noviembre para conmemorar la Revolución Mexicana.

De manera inicial, los padres reportaron que si bien es cierto que los 57 alumnos fueron atendidos en el hospital IMSS Bienestar, el resto de los 110 fueron llevados a clínicas particulares.