Comunidades de la zona baja del área urbana de Tapachula sufren riesgos constantes de inundación por los taponamientos de las alcantarillas, consecuencia de desechos que son arrojados a la calle durante la lluvia por personas sin ningún escrúpulo ni conciencia. Los residuos generan además grave contaminación que es llevada directamente a los ríos y al mar.
El investigador y científico de la Universidad Autónoma de Chiapas, Vicente Castro, expuso que a pesar de que existen normativas inscritas en la ley municipal, la gente sigue tirando sus residuos en la vía pública, pues por cultura muchos esperan las lluvias para deshacerse de sus desechos y no se tira en el servicio de recolección; hay basura en las calles que, con la lluvia, llegan a tapar las alcantarillas, por lo que todos los años genera problemas muy serios.
Dijo que la mayoría de la población culpa a los gobiernos de los tres niveles cuando hay inundaciones que afectan las colonias de las partes bajas, pero lo cierto es que la sociedad tiene gran parte de la responsabilidad de que esto suceda, perjudicando a miles de familias que se inundan en cada temporada de precipitaciones.
En este sentido, remarcó que el ayuntamiento de Tapachula debe ser más estricto con las personas o negocios que tiran su basura en la vía pública y sancionarlos debidamente, ya que todos los meses lluviosos provocan un gasto del erario al destinar recursos para desazolvar drenes y calles inundadas.
Señaló que los residuos sólidos que están en la vía pública tarde o temprano llegarán al mar, por lo que se convierte en otro factor contaminante que afecta a los seres marinos y esta contaminación se regresa a los seres humanos, cuando consumen los productos del mar, porque mucha de esta fauna ya traen microplásticos en sus organismos.
“Es necesario que las autoridades apliquen mano dura contra las personas que tiran sus desechos a la vía pública, ya que estas malas prácticas aumentan los riesgos de afectaciones en época de lluvias a las comunidades de la zona baja”, abundó.
Puntualizó que si no interviene el municipio en aplicar la ley, esta situación perdurará por mucho tiempo, y recordó cuando se implementaron operativos en el uso del cinturón de seguridad que llevó tiempo para que la población comprendiera el riesgo y su comportamiento se modificó a causa de sanciones y multas, lo que, en el caso de los residuos sólidos, podría resultar.












