Se mantienen las quejas de los trabajadores tanto magisteriales como los de la burocracia de Chiapas en contra de la atención médica que brinda la Clínica Hospital del Isstech en Tapachula, que enfrenta deficiencias marcadas que no han tenido solución pese a los cambios que a nivel central se han registrado y que incluyen colocaciones de funcionarios en puestos claves sin que tengan experiencia laboral y sin avisos de solución a corto plazo.
Señalan la poca gestión del actual director, Sergio Galdámez, quien no ha mostrado la capacidad que se requiere en esta responsabilidad, pues existen muchas urgencias que no se atienden y que requieren soluciones prácticas y rápidas.
Derechohabientes denuncian que los estudios subrogados continúan siendo pospuestos, aún cuando el estado de salud de los pacientes se deteriora con el paso del tiempo. “No hay recursos ni voluntad para atender a los afiliados, pero sí para beneficiar a familiares del director, quienes incluso habrían recibido atención médica e intervenciones quirúrgicas sin estar afiliados al instituto”, expresó uno de los denunciantes, quien solicitó el anonimato por temor a represalias.
La inconformidad no se limita a los pacientes. Trabajadores de base y de contrato también alzan la voz por presunto hostigamiento laboral, señalando que la actual dirección intenta imponer decisiones al margen de los derechos laborales y de los acuerdos sindicales, generando un clima de tensión e incertidumbre dentro del hospital.
Los derechohabientes piden que de nivel central asuman la importancia de la designación de funcionarios que no estén ligados a favores políticos sino a personas con experiencia y capacidad, que se priorice el objetivo de una institución tan importante sobre otros intereses externos, que en nada benefician, la imagen de Isstech como institución se ha ido deteriorando desde hace mucho, no es nada nuevo, pero tampoco se tienen esperanzas de que se trabaje para mejorar.












