Sergio Granda * CP. Luego de haber perdido a su padre, a un familiar más y tener a sus dos hermanitas internadas en el Hospital de Especialidades Pediátricas, Casimiro Cruz López pidió que se concrete lo más pronto posible la ayuda prometida de parte del Gobierno del Estado.
Tras salvar su vida porque en el momento del derrumbe en Reforma y Planada, municipio de Amatán, no se encontraba en el lugar de los hechos, Cruz López aseguró que por ahora lo más apremiante para todas las familias de esa comunidad es poder recibir un nuevo techo y una tierra más segura.
Recordó que el día del derrumbe o deslizamiento de tierra por los torrenciales aguaceros que se registraron en esa zona de Amatán, ya no pudo subir a su casa y prefirió quedarse abajo, sin embargo, fue tal el acumulamiento de aguas que la tierra se reblandeció y el cerro se desgajó arrastrando casas a su paso.
Ocupado en el cuidado de la evolución de sus dos hermanas Blanca Cruz López, de 16 años de edad, quien sufrió fractura de tibia y peroné, ya reportada como fuera de peligro; así como de Lilia Cruz López, de 12 años, con policontusión, traumatismo craneoencefálico leve y lesiones leves en el pie izquierdo y ya estabilizada, dijo desear seguir siendo ayudado por las instancias oficiales y regresar con más seguridad a su hogar.
Finalmente Cruz López aseguró que aunque hubo casas que no resultaron afectadas por el deslave, lo cierto es que ya existe un miedo generalizado en esta comunidad, sobre todo porque las lluvias pueden seguirse presentando y entonces no sería nada descabellado pensar que pudiera ocurrir otro alud de tierras en esta comunidad de Reforma y Planada.











