Piden proteger maíz criollo chiapaneco

Elam Náfate * CP. Son alrededor de seis mil productores que aún trabajan en más de ocho mil hectáreas en 47 municipios de Chiapas los que han demandado que se incluya en las políticas públicas la protección del maíz criollo, nativo o autóctono del estado, con todas sus variedades genéticas.

De acuerdo a cifras de marzo de 2008, el maíz criollo en Chiapas se cultiva en 327 comunidades agrupadas en 95 organizaciones campesinas de siete regiones del estado, quienes solicitaron dicha protección del grano mediante políticas públicas encaminadas al campo.

Es de esta manera como la Red de Maíz Criollo Chiapas en conjunto con otras organizaciones como Red de Consumidores de Comida Sana y Cercana, Unión de Milperos Tradicionales Mujeres y Hombres de Maíz, entre otros, buscan en común mejorar la protección ante la entrada en vigor del capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Y es que se realizaron diversas reuniones previas, foros, encuentros y talleres de análisis de la situación del campo en general y del maíz criollo en particular. Por ello consideran que la crisis en el campo de las últimas décadas y las desventajas comparativas con los productores de Estados Unidos y Canadá, las organizaciones que forman parte de la Red Maíz Criollo señalan que es necesario un cambio en las políticas públicas dirigidas a los productores de autoconsumo. En particular al uso de agroquímicos como son fertilizantes, herbicidas, plaguicidas y semillas transgénicas.

Señalan además que el programa gubernamental Maíz Solidario no es el más adecuado, porque se basa en la distribución gratuita de paquetes tecnológicos a los agricultores de autoconsumo que consiste exclusivamente en el reparto de fertilizantes químicos, herbicidas y semillas de maíz híbrido, mejorado y probablemente transgénicas.

Se desconoce si hay un estudio de las semillas adquiridas para el programa Maíz Solidario y si se tomaron medidas de precaución para evitar contaminación genética. Lo que sí se conoce es que el doctor José Sarukhán, a nombre de la Comisión Nacional de la Biodiversidad (Conabio), ha rechazado las semillas transgénicas por principio precautorio.