El Comité Ejecutivo de la Sección VII del Sindicato-Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE-CNTE), manifestó su rechazo al regreso a clases mientras hayan riesgos para la salud, y que cada escuela no cuente con infraestructura y material que garanticen la seguridad sanitaria de alumnos, padres de familia y maestros.
En el marco del Día del Maestro, se convocó a las bases a prepararse para retornar a las aulas únicamente cuando las condiciones sanitarias lo permitan; a realizar un diagnóstico objetivo y trazar actividades pedagógicas que respondan a las verdaderas necesidades de los alumnos, manteniendo su organización para continuar la lucha por la educación pública.
A través de un posicionamiento, la Sección VII manifestó que el Gobierno Federal sigue empeñado en eliminar la participación del Sindicato en toda gestoría y proceso laboral.
“Incumple los acuerdos suscritos entre la CNTE y el presidente de la república; y continúan con su campaña mediática para sembrar la desconfianza, la confrontación interna y la división del movimiento magisterial”, afirmó.
En el terreno educativo, “aparte de seguir aplicando la nueva mal llamada reforma educativa y mantener a los trabajadores de la educación en un estado de excepción laboral (fuera del artículo 123 constitucional), el Gobierno Federal puso en práctica la denominada “educación a distancia o en línea”, llamada también “escuela en casa”.
Consideraron que esto no es más que un ensayo de las plataformas digitales que se empezarán a aplicar en todos los niveles de educación; por su magnitud y el empeño en su imposición, “no se duda que este proyecto es financiado por los grandes corporativos digitales”.
Sin embargo, mencionaron que la realidad económica de los hogares de nuestro país, así como las condiciones materiales y tecnológicas de las escuelas públicas, hicieron fracasar este proyecto elitista, discriminatorio, estandarizado y privatizador.
“Aparte de ser en sí una simulación administrativa carente del más mínimo perfil pedagógico, la educación a distancia atenta contra el carácter nacionalista, público, laico, gratuito y obligatorio de la educación”, agregaron.
Manifestaron que la crisis transitoria por la pandemia del coronavirus, “le vino a la Cuarta Transformación como anillo al dedo”.
“Aprovechando el confinamiento forzado del pueblo y la clase trabajadora, el Estado mexicano ha echado andar todas las reformas estructurales.
La militarización del país como medida para contener el descontento popular frente a la crisis económica y la hambruna que se avecina, la reasignación del presupuesto para fortalecer los proyectos de muerte como el Tren Maya y el Corredor Transístmico, la exención del pago de impuestos y la concesión de obras a las grandes empresas proclives al régimen.
La imposición de la universalización de la salud a través del Insabi, en perjuicio de miles de derechohabientes cautivos, el aval al despido de miles de trabajadores sin la liquidación correspondiente en pretexto de la contingencia sanitaria, entre otras, son acciones que el Gobierno Federal ha realizado sin que los trabajadores y el pueblo puedan manifestar su oposición”, afirmó la Sección VII.












