Melissa Elizondo, directora del documental “El Sembrador”, manifestó que el papel del docente rural debe ser valorado por su impartición en la educación humanista y su voluntad por ayudar a las comunidades más alejadas.
Elizondo se graduó del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) con “El Sembrador”, un documental que retrata la labor de un maestro rural llamado Bartolomé Vásquez López, que guía por el conocimiento a la escuela multigrado “Mariano Escobedo”, ubicada en la comunidad Monte de los Olivos, municipio de Venustiano Carranza.
Movilizaciones en Chiapas
A raíz de la Reforma Educativa, se desataron cientos de movilizaciones en Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Michoacán, estados con una característica común: son los que más concentran escuelas rurales.
En este contexto, Elizondo tuvo la oportunidad de conocer al docente Bartolomé.
En un trabajo de cinco años, Elizondo produjo “El Sembrador” en 2018, sin embargo, fue conocido por su gran aceptación en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).
Recibió el premio Guerrero de la Prensa Documental y premio a documental realizado por una mujer.
Además, el premio del público a largometraje documental mexicano en el FICM.
La cineasta dijo que la homogeneización ha sido un proceso que ha afectado a las lenguas maternas, hecho que altera a la identidad cultural que tienen los niños y niñas en sus comunidades indígenas.
A este proceso, Elizondo lo cataloga como “un proceso violento educativo, que ha impuesto la lengua del español”.
“De lo que me he podido enterar y el contacto que he tenido con maestros y maestras rurales, es que la educación indígena es un tema que se tiene que poner sobre la mesa, hablar constantemente de ello, debido a la desigualdad que se presenta en estas comunidades.
“No se tienen las mismas oportunidades, es un sector abandonado, por lo que debemos de reflexionar sobre esta situación que se vive en nuestro país. La educación es una herramienta de liberación, pero también puede servir para someter e imponer”, expresó.
En 2016, la entidad colapsó por la respuesta de docentes del Sindicato y Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE-CNTE) ante la propuesta de la Reforma Educativa.
En síntesis, las y los docentes exigían la cancelación de esta propuesta, por lo que se plantaron por más de cuatro meses en Tuxtla Gutiérrez.
Ante esto, Melissa Elizondo comentó que la Reforma Educativa representó una privatización de la educación, hacerla un negocio en el que se olvidaba el principio fundamental: el placer por aprender.
“Se dejó a un lado el gozo por el conocimiento, la mayoría de las maestras y maestros son aquellos quienes impulsan una educación más humana y libre, ya que se han formado desde una sensibilidad. Además, muchos y muchas provienen de escuelas normales.
“En la escuela de Monte de los Olivos viven el obstáculo de avanzar en sus estudios o tener un crecimiento en las oportunidades.
“El proceso de homogeneización se puede ver en el idioma, primero cuando se prioriza el español por encima de sus lenguas, y en segunda, cuando el español es suplido por el inglés como lengua universal”, manifestó.
La cineasta comentó que un niño o niña que vive este proceso se conduce en un contexto diferente al de la ciudad, al momento de llegar a la universidad enfrentan el mismo examen, pero no las condiciones, por lo que hay que cuestionar las oportunidades educativas y el tipo de educación que se le brinda a las nuevas generaciones.
Dentro de sus primeros actos como presidente del país, Andrés Manuel López Obrador dio lugar a los dirigentes de la SNTE-CNTE de los cuatro estados del sur del país y les prometió que la reforma sería abolida. Sin embargo, el mandatario planteó otra propuesta que fue publicada el 30 de septiembre, en la que priorizó cuatro puntos: asignación de plazas, prioridad a normalistas, plaza definitiva y la desaparición del Instituto Nacional de Infraestructura Física Educativa (Inifed).
Tras las acciones emprendidas por los docentes durante meses, la ciudadanía tomó dos posesiones: al principio del plantón proporcionaba comida, alimentos e inclusive los defendió al momento en que un gran grupo de la Policía Federal llegó a Chiapa de Corzo.
Sin embargo, ante la tardanza y afectaciones subyacentes que significó su movimiento, poco a poco la imagen positiva del docente se fue a pique.
Encabezaron la lucha
Elizondo mencionó que durante el movimiento magisterial los maestros y maestras rurales fueron quienes encabezaban dicha lucha, debido a la sensibilidad con la que conocían las precariedades del sistema educativo en las comunidades rurales e indígenas.
“El o la docente es una figura importante, es como lo dice el mismo profesor Bartolomé, es una responsabilidad con las comunidades, ya que les confían la información de sus hijos e hijas.
“El profesor mencionaba que una silla se puede armar y desarmar varias veces, pero los niños y niñas ya no se pueden volver a hacer.
“El docente es un líder de la comunidad, no sólo es maestro, sino también abogado y hasta doctor”, mencionó.
Y continuó: “Personas de la comunidad llegan a pedirle su consejo, a visitarlo para formar parte de las reuniones, pues hay una organización para generar un grupo.
“Los docentes se involucran de forma más profunda, todo este espacio está organizado, algo que se ha perdido en la ciudad; no sólo te hacen participar, sino también te involucras”, finalizó.












