En torno al fenómeno migratorio en Tapachula, la Coalición Obrera, Campesina y Estudiantil del Soconusco (Coces) reconoció la apertura del país para recibir a los extranjeros, sin embargo, señala que es apremiante organizar de manera eficiente su ingreso regulado ya que en su gran mayoría vienen con necesidades de atención médica, de educación y de trabajo, de las que los mismos nacionales también carecen y reclaman.
En entrevista, Francisco Aranda Tinajero, coordinador regional de la Coces, expuso que los gobiernos Federal, Estatal y Municipal deben destinar los recursos económicos necesarios para evitar que enfermedades que estaban erradicadas en México pudieran volver a aparecer como consecuencia del descontrol que existe en la entrada de personas extranjeras provenientes de países en los que existen problemas de salud, debido a que no cuentan con esquemas de vacunación.
Es necesario que la Federación considere que los extranjeros que huyen de su país por diversas razones no cuentan con medios para subsistir y buscan otras oportunidades, situación que implica una disputa de derechos y servicios con las personas que ya habitan en este territorio, por lo que propuso que los encargados de la política exterior, migratoria y del presupuesto destinen recursos para la atención de este sector y no se vulneren las relaciones de convivencia, solidaridad y cooperación entre la sociedad y los migrantes, porque aún existen carencias marcadas en grupos vulnerables mexicanos.
Aranda Tinajero, también coordinador general del Colectivo de Niñas, Niños, Adolescentes y Migrantes “Escuadrón Mosquito”, dijo que el tema de los infantes extranjeros que ingresan al país preocupa porque son víctimas de la delincuencia y abusos por parte de algunas autoridades; en Tapachula hay claros ejemplos de situaciones que se han vuelto normales, como niños que son explotados laboralmente como chicleros, limpiaparabrisas, que se encuentran en la mendicidad o en el basurero.
Las autoridades han hecho esfuerzos pero es necesaria una mayor atención hacia este fenómeno, así como una mayor aplicación de castigos a quienes abusan de los menores para beneficiarse, además de asegurarles como gobierno sus derechos inalienables.
Afirmó que abordar el tema de la migración es muy difícil ya que existen puntos de vista divergentes, tanto a nivel intelectual como de modo coloquial. Hay experiencias distintas en relación a nuestra cercanía y trato con los extranjeros, de modo que cada quien hablará de ello según lo que haya vivido, pero en general, como buen ciudadano, no debemos excluir a nadie y por lo tanto cobijar y proteger al hermano que lo necesita.












