Trabajadores del Instituto de Salud del Estado solicitaron la restitución del doctor Luis Ángel de Jesús Terán Ortiz, ya que aseguran, fue despedido de forma injustificada después de desempeñarse 14 años en el Departamento de Enlace Académico y Desarrollo en Salud, de la Subdirección de Educación y Enseñanza en Salud.
A través de un oficio firmado por varios trabajadores, dieron a conocer que sin aviso previo el salario del médico fue bloqueado desde octubre del año pasado, además de que no le pagaron el aguinaldo correspondiente al 2020, lo que califican como una injusticia dada su experiencia y buena trayectoria.
Mencionan en el documento que el 15 de enero de manera verbal fue informado de que a partir del 18 dejaría de asistir a sus labores que venía desempeñando, siendo la portadora de dicha orden Norma Esther Sánchez Pérez, por instrucciones de Anita del Carmen García León, subdirectora de Recursos Humanos.
Aseguraron que esta era la única fuente de trabajo del médico, que desempeñaba diferentes labores hasta el día del comunicado, sin darle oportunidad de que le ofrezcan alguna alternativa.
“Es una persona responsable, respetable, preparada y honesta en su trabajo, que incluso tenía número de identificación de asistencia (checador) que pocos mandos medios hacen uso”, se puede leer en el oficio.
Además, según comentarios en redes sociales, señalan que fue quien impulsó los trasplantes de órganos en el estado, principalmente de córnea y riñón, interviniendo para que se pudieran realizar en el Hospital Pascacio Gamboa, el Pediátrico y el de Alta Especialidad Ciudad Salud.
Asimismo, fue el precursor de la creación de la Comisión Estatal de Bioética, donde dio capacitación a los comités de muchos hospitales, con reconocimiento a nivel nacional e instituciones de investigación a nivel internacional.
Por otra parte, manifestaron que a partir de la contingencia por la pandemia del coronavirus, por la que se instruyó a nivel federal el resguardó del personal vulnerable para evitar el contagio, no faltó a su trabajo, a pesar de su edad (76 años), sin embargo, le bloquearon su salario.
Señalan como “arbitraria, inhumana y poco profesional” cómo le han pedido su renuncia sin darle una solución a los pagos que le corresponden, “que incluso se ha sabido que a otros compañeros les han dado un contrato y no los han dejado sin un sustento económico para sus familias”.












