Como uno de los principales afectados por la contaminación que ocasiona la empresa Proactiva con el relleno sanitario ubicado en Tuxtla Gutiérrez, Héctor Enrique Montesinos Cano reiteró su exigencia de que cumpla con las normas ambientales.
“Estoy exigiendo la reparación del manantial que está en mi predio, que Proactiva trabaje conforme a las normas ambientales y que deje de contaminar porque no es un relleno sanitario lo que tiene sino un tiradero a cielo abierto y no solo el agua sino el suelo de tuxtlecos se están contaminando”, agregó.
Entrevistado en esta ciudad, dijo que lleva una casi diez años luchando para que se frene la contaminación, pero “por denunciarlo, Proactiva me demandó por casi 600 millones de pesos por daño moral, argumentando que mancho su imagen en el país, cuando por información periodística se sabe que en Veracruz causó el mismo daño y están a punto de rescindir del contrato”.
Manifestó que su predio de 182 hectáreas “colinda con el de la empresa, que es de 140 hectáreas. Antes existía un tiradero a cielo abierto que contaminaba parte del terreno y mi papá siempre luchó para que se trajera un relleno, pero él falleció antes de que llegar el relleno.
”Este no cumplió con una norma esencial y específica que marca la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural, de no utilizar explosivos para hacer sus celdas de contención de basura y eso es lo que hizo Proactiva, por lo que inmediatamente empezaron a contaminar el manantial que está al otro lado de la otra parte que ya se contaminaba y por ende todos los mantos acuíferos de la zona que llegan hasta el río Santo Domingo y Grijalva”.
Remarcó: “Yo exijo que cumpla con las normas ambientales y mi propuesta es que se remunicipalice el servicio de recolección de basura y se generen ingresos a través del reciclado y la separación de desechos, que se genere composta y se dé empleo a todos los pepenadores”, con lo que se generarían ingresos para el Ayuntamiento.











