Habitantes del ejido Copoya de Tuxtla Gutiérrez denunciaron que desde hace un par de años han padecido el robo de los medidores de agua, tapas de alcantarillas y registros, por parte de ladrones que tienen una constante presencia en este lugar, sin que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto.
Rosario Reyes Cadena dio a conocer que este tema se ha vuelto un verdadero dolor de cabeza para los habitantes de este lugar, pues los ladrones cuando no pueden sustraer los medidores, simplemente los destruyen.
Además, cuando acuden a presentar sus quejas al Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Smapa) para la sustitución de los aparatos, les cobran 800 pesos.
“Eso es algo injusto, nosotros no rompemos los medidores y nos lo cobran. Las autoridades deben tomar cartas en el asunto, investigar y detener a los responsables de estos hechos”, expresó.
Recordó que en este ejido, perteneciente a Tuxtla, un problema constante ha sido la inseguridad, lo que se traduce en robos a casa habitación, asaltos, y en este caso, los robos de medidores de agua y luz que han aumentado en los últimos meses.
“Al ser de partes de bronce y cobre se los llevan, los venden; hay grupos de personas que son de otras colonias de la capital chiapaneca que llegan a robar a este lugar, aunado a la falta de vigilancia que prevalece”, expresó.
Este problema se agudiza, ya que en Copoya el servicio de agua es brindado una o dos veces por semana. Cuando roban los medidores no pueden recibir el vital líquido y pasan hasta meses para hacer la reposición.
Esto deriva en otra situación adversa, los colonos se ven en la necesidad de comprar pipas de agua con precios desde los 300 hasta los 600 pesos semanales.
“Hablamos de un robo descarado, los delincuentes lo hacen en las madrugadas, por eso muchos hemos tenido que comprar perros para mantener vigiladas nuestras casas, pero ni así se evitan los robos”, lamentó.
Reyes Cadena hizo un llamado a las autoridades correspondientes para dotar de vigilancia, y por parte del Smapa hacer la reposición sin costo de los medidores de agua, a fin de frenar las afectaciones a los habitantes.












