Piden vegetales para manatíes rescatados

Piden vegetales para manatíes rescatados

El coordinador regional del proyecto “Conservación del Manatí en el Norte de Chiapas”, José Luis García Herrera, solicitó el apoyo de la ciudadanía para que comparta vegetales que servirán para alimentar a dos manatíes que fueron rescatados en la entidad, sumado a un tercero que llegó procedente de Campeche para resguardo local.

Las dos crías que tienen (rescatadas en octubre y diciembre de 2021) todavía consumen fórmula láctea, no obstante, esto implica un desembolso considerable pues una cubeta de seis kilogramos cuesta alrededor de nueve mil pesos; la alimentación es complementada con medicamentos, sueros o vitaminas.

El otro ejemplar rescatado -hace tres años- ya pasó la etapa de consumir fórmula, sin embargo, sí requiere de hasta nueve kilogramos de vegetales como con acelga, lechuga larga, papa, pepino, betabel, espinaca, apio, jícama y manzana roja. Por eso se está pidiendo la donación de verduras a la población, para que los animales continúen con su proceso de rehabilitación.

Dentro de las labores que realizan en el proyecto, dijo, se incluye una actividad que está asociada con el rescate de estos ejemplares que quedan varados en el sistema lagunar “Catazajá” y el humedal “La Libertad”, no obstante, en ocasiones han encontrado crías que se pierden de la madre -por diferentes circunstancias- y demandan una atención integral.

Una vez que llegan a la zona del reporte, a lo largo de 24 horas monitorean si no se acerca la madre, después de ese tiempo toman la decisión de llevarlo al “Manatario”. Que un animal se recupere, cuyo peso puede oscilar entre 300 y 400 kilogramos, lleva un tiempo considerable, ya que todo depende si se generan las condiciones similares a las que tendría en vida libre.

El ejemplar que tienen tres años, recordó García Herrera, pasó por la etapa de recibir biberón cada tres horas a lo largo de todo un día. Después del año, mencionó, su alimentación cambió al tener un porcentaje de fórmula combinado con verduras.

Ahora, este ejemplar consume más vegetales comerciales que se pueden combinar con la vegetación silvestre. Una vez que se supere esa etapa, el personal del “Manatario” hará una preliberación, la cual consiste en construir un cerco rústico dentro de la laguna para que el animal se adapte a las condiciones que tiene su espacio natural.

Esto lleva un periodo de entre seis meses y un año. Cuando pase ese tiempo -asumiendo que todo salió conforme a lo proyectado-, el animal se liberará con una radio-marca para que los especialistas tengan un seguimiento satelital del comportamiento y desplazamiento que registra el manatí en su hábitat natural.