El presidente de la Comisión de Ecología y Cambio Climático en el Congreso del Estado, Juan Salvador Camacho Velasco, reveló que la tala clandestina que se ha practicado en la entidad en los últimos años ha provocado la muerte de unas 50 mil 820 hectáreas, números que superan en 1.2 veces todo el tamaño de San Cristóbal de Las Casas que abarca más de 39 mil hectáreas.
De acuerdo con la información, el cedro, roble y la caoba son las maderas preciosas que siguen en la lista de comercialización ilegal por parte de los taladores, sin importar todo el daño que le están haciendo al medio ambiente.
Estas afectaciones, comentó el legislador, han significado que en los últimos 16 años se han matado más bosques, selvas y espacios arbóreos que todo lo acumulado en el último siglo.
A estas cifras se suman otros datos que tienen organismos de la sociedad civil; por ejemplo, el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) señaló que Chiapas fue la tercera entidad que más vegetación perdió, sólo superada por Oaxaca y Baja California.
Camacho Velasco reconoció que la tala ilegal continúa como un grave problema de daño ambiental en la entidad, debido a que las maderas preciosas se están llevando al mercado negro sin ningún tipo de regulación, por lo que dichas acciones impactan a todos los recursos forestales.
Lo más preocupante, advirtió, es que los números que arroja el Imco o las mismas autoridades ambientales muestran que si las cosas no se corrigen en el corto plazo, el saqueo de la flora y la fauna llevará, en un máximo de 20 años, a perder casi la totalidad de la vegetación.
Desde la parte a la que tiene alcance, dijo, se han promovido acciones vinculadas a que los municipios diseñen estrategias que permitan la conservación del medio ambiente y que se impidan los asentamientos de viviendas en áreas forestales.
El legislador recordó que en abril pero de 2019 también ocupó la tribuna de la LXVII Legislatura, en ese momento puso sobre la mesa la grave situación que también atraviesa Chiapas en materia de incendios forestales, debido a que en esas fechas (citando al Global Forest Watch) presentaba más de 19 mil alertas de siniestros que son provocados por las quemas no controladas.
Camacho Velasco explicó que también el año pasado pero en septiembre, tocó el tema de los recortes presupuestales que han sufrido las dependencias encargadas de la protección de la flora y fauna del país que, en los casos más extremos, llegó hasta un 60 por ciento, situación que complica los trabajos de protección de la naturaleza.












