Héctor Estrada * CP. Pese a los rebrotes de rabia y extraños padecimientos que últimamente han cobrado la muerte de hasta 350 cabezas de ganado en el estado, Chiapas aún carece de un laboratorio para la detección de padecimientos bovinos, por lo que decenas de ganaderos locales están vulnerables a la generación de repentinas epidemias.
Wenceslao Camacho Pimienta, presidente de la Unión Ganadera Regional de Chiapas (UGRCH), advirtió la ya urgente necesidad de establecer un laboratorio de análisis en la entidad.
Reiteró que el problema desencadena anualmente una pérdida de 20 millones de pesos en muertes de ganado, ocasionadas por lo tardado que resulta el proceso para el análisis y la detección de la enfermedad que puede durar hasta una semana.
A decir de la UGRCH, cada año en territorio chiapaneco las estadísticas calculan la muerte de aproximadamente mil cabezas de ganado que no logran ser diagnosticadas oportunamente.
Lo complicado se desencadena debido a la lejanía de los laboratorios más cercanos a Chiapas, ya que las muestras tomadas en el estado tienen que ser trasladadas hasta la Ciudad de México, teniendo un costo de 400 pesos por cada muestra procesada.
En este contexto, Camacho Pimienta señaló que los ganaderos se mantienen en la disposición de donar el predio para la construcción de un laboratorio estatal de detección de males bovinos.
Dijo que la inversión necesaria oscila en más de 50 millones de pesos y terminaría subsanando el alarmante déficit. Explicó que actualmente es retardado el diagnostico de padecimientos tan peligrosos como la rabia, provocando una vulnerabilidad en la rápida propagación de enfermedades.
El líder ganadero dijo confiar en que pronto las autoridades estatales agilicen el proceso para la instalación de un laboratorio que dé atención a este importante sector productor de Chiapas.











