Familias del municipio de Reforma pierden sus viviendas al construirlas sobre ductos de Pemex con más de 35 años de antigüedad y que hoy representan un riesgo latente para los habitantes de las zonas irregulares, por donde pasan líneas activas.
En esta zona cientos de viviendas podrían ser removidas para seguridad de las familias ante el alto riesgo que corren, pues a pesar de la antigüedad de la tubería y presentar pérdida de metal por corrosión, todavía están activas.
Sin embargo, a pesar de los tableros de advertencia los inquilinos continúan construyendo sus casas sobre las líneas activas o desactivadas con algún grado de riesgo, por lo que desde el 21 de agosto de 2021, funcionarios de Pemex del Gobierno del Estado, Ayuntamiento, así como habitantes de las zonas irregulares por donde pasan ductos firmaron un convenio en el que señala que en caso de que Pemex tuviera la necesidad de usar o realizar trabajo en estos lugares, tendrían que desocupar sus domicilios y permitir los trabajos, señalaron las autoridades.
La mañana del martes una cuadrilla de trabajadores petroleros con maquinaria pesada se presentó en la colonia irregular El Porvenir, donde comenzaron a derribar tres viviendas construidas sobre los ductos activos que transportan hidrocarburo, gas y agua salada de la batería Sitio Grande hacia el complejo procesador de gas Cactus.
Los encargados de los trabajos mencionaron que anteriormente habían platicado con los afectados, quienes accedieron a salir del sitio para poder llevar a cabo las labores de mantenimiento de manera urgente en una línea de hidrocarburo, debido al desgaste en ese tramo.
Finalmente, una de las familias entrevistadas comentó que contaron con el apoyo de Pemex para rentar otras viviendas a las que se mudaron provisionalmente, pero tienen la esperanza de contar con una reubicación en un lugar de menor riesgo.












