Pintura de color Zoque

"Rolando Domínguez * CP. Ante una inminente decadencia de la cultura zoque, el pintor chiapaneco Saúl Kak redobla esfuerzos en su lucha por detener el abandono y deterioro que marca a esta sangre que corre por las venas del pueblo chiapaneco.

El joven pintor de 27 años de edad asume con responsabilidad la importancia de su rol como artista y también como testimonio de una raza con profundas raíces chiapanecas, que vive y quiere seguir viviendo.

Actualmente, Kak trabaja y se reserva el nombre de la obra que tiene como sede la escuela de la comunidad denominada Nuevo Cramen Tonapac (colonia de desplazados zoques), mural con el que conmemora el 30 aniversario de la erupción del volcán Chichonal, fenómeno natural que lo marcó personalmente al padecer en carne propia una vida de austeridad luego de ser desplazado con su familia y salir de la comunidad El Guayabal, Chapultenango.

""Hemos ido trabajando y con el tiempo ha ido madurando, estamos recordando esa erupción y al mismo tiempo es hacer la otra erupción, yo creo que es la nueva erupción para un nuevo futuro de la cultura zoque"", explica el egresado en Artes Visuales de la Unicach.

La pintura que será expuesta a partir del 1 de abril y que esta semana quedaría lista en su totalidad, se promueve como una clara manifestación de la realidad que atraviesa la cultura zoque, donde converge la decadencia y la resurrección.

""Desde antes hemos estado trabajando, pero este encuentro es uno de los momentos más importantes que tenemos nosotros como jóvenes zoques, desde este momento se traza un nuevo principio y una nueva etapa de la cultura zoque"", señala.

El artista, quien dedica su mayor número de obras a representar la cultura zoque, explicó que la revolución inicia desde el centro de cada individuo, por tal motivo busca representar no sólo la historia que vivieron alrededor de la erupción en el año de 1982, se remonta a destacar los valores de su gente y mantenerlos más vivos que nunca.

""En el mural específicamente es el recuerdo y el encuentro desde la cultura zoque, de hecho nos remontamos antes de la erupción del volcán, donde había la armonía entre todos, los valores y eso es en lo que continuamos trabajando.""

Haber abandonado sus tierras, sus hogares, sus familias, marcó una etapa de los zoques con el Chichonal, llegó un distanciamiento, sufrimiento, se perdió mucho. Treinta años después las nuevas generaciones anhelan y sueñan recuperar tiempo, quieren quitar las cenizas que los cubrió en una larga noche.

""En la actualidad hemos perdido muchos valores, nuestra música, nuestra danza, todo eso se ha ido perdiendo, lo que buscamos con nuestro arte, con todos los jóvenes, es hacer una nueva revolución cultural, artística y que sea zoque, a pesar de que somos varias culturas pero la zoque tiene que tomarse con un nuevo rumbo, un nuevo cambio"", afirma Kak.

A través de su don, el autor de la obra titulada ""El árbol de la vida"" y del mural ""Tejiendo sueños de colores"", participa activamente entre jóvenes, en quienes deposita la esperanza de la conciencia para detener lo que hoy está emplazado a desaparecer.

""A mí me gusta el arte, la pintura, y desde ese don, desde ese conocimiento que me dejaron mis ancestros pues trato de hacer una revolución, un cambio, generar un cambio en la conciencia de mis hermanos, de mis amigos, del pueblo, no solamente de nuestra cultura zoque"", advierte.

Los tiempos actuales son complicados, el estado y la nación padecen altos índices de violencia, indiferencia, pobreza, factores que rezagan el crecimiento de un pueblo, y cuando esto se traslada a esas pequeñas entidades culturales, se desmoronan y son más vulnerables ante los efectos sociales de una globalización encarnizada.

""Es el espíritu, la cultura zoque es como la energía de donde encuentro el impulso y las ganas de trabajar, y si yo dejo morir, que se vaya mi cultura, estamos seguros que en dos o tres generaciones más nuestra cultura se va morir, se va acabar, estamos en esa crisis y en esa decadencia"", afirma.

Es el ejemplo el mejor promotor del bien social, así es como Saúl involucra a jóvenes con inquietud de conocer de cerca el arte de la pintura, porque son ellos quienes exploran el terreno del arte y es así como nace la inquietud de conocer más de cerca las artes visuales.

""Siempre aprovecho, cuando vamos a echar a andar un nuevo proyecto invito a los jóvenes, a partir de ellos tratar de ir generando una nueva conciencia, con lo poco que hagamos a ellos les va a quedar la espina, les ha gustado, se han emocionado y motivado y se han involucrado"".

Tener sangre zoque, admite, es la energía que lleva a una sinergia entre la raíz y el presente; lo que mejor sabe hacer es precisamente amar a su raza, sus tradiciones, a su gente, así celebra 30 años que significan vida y fuerza, colaborando que no sea su destino el destierro y el olvido de la que considerada la cultura madre, la Zoque.

""En nosotros está la decisión de nuestra cultura, dejarla morir o va seguir, tenemos que pensar bien, eso es lo que se está haciendo, es lo que trato de hacer"", finalizó.

"