"Marco González * CP. El primer calendario agrícola de nuestro continente podría estar ubicado en Ocozocoautla, aquí en Chiapas y la antigüedad puede ubicarse entre los siete mil 600 a 10 mil años. Al menos eso es lo que demuestran algunas de las pinturas rupestres en las simas de ese municipio.
De confirmarse esa hipótesis, será necesario reescribir la historia. La cultura Zoque pasaría a ser la madre de todas las culturas mesoamericanas. Por si hiciera falta algo más, en el corazón de la reserva de ""El Ocote"", está esperando ser rescatada la Ciudad del Tigre Negro (Ek Káng en Zoque) con sus cinco edificios y sus dos juegos de pelota. En tanto el Cañón del Río de la Venta, sigue confirmando la presencia de una cultura de escaladores.
Desde hace años se viene gestionando que la UNESCO (Organismo de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Culturas), declare ese sitio como patrimonio de la humanidad, para recibir apoyos para su preservación. Las gestiones no avanzan. Permanecen estancadas.
En tanto las pinturas rupestres ubicadas entre los 70 a 400 metros de altura se deterioran por la acción del tiempo. Aun y cuando por estar realizadas a esta elevación, se consideran únicas en el mundo. Y solamente las han podido observar de cerca unos cuantos, la mayoría ha sido extranjeros que han quedado extasiados con esa maravilla de Chiapas.
Allá por 1992, este organismo declaró a las pinturas rupestres de la Sierra de San Francisco, en Baja California, patrimonio de la humanidad. Ahora, en este nuevo milenio, Chiapas podría aportar la riqueza de sus mensajes del pasado. En tanto, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), sigue esperando a que tenga el reconocimiento mundial, para entonces, sumarse a la ""cargada"".
En la sima de ""El Tigre"" se descubrieron nuevas pinturas rupestres. Curiosamente estas se encuentran ubicadas entre los 0 y los 90°. Al igual que en ""La Cumbre de las Cotorras"". Los exploradores de ocho naciones, han gastado en los últimos años, alrededor de un millón de dólares, para ir sacando a la luz pública, estos importantes hallazgos.
La Ciudad de ""El Tigre"" se asemeja a las majestuosas ciudades sagradas de Cuzco y Machu Picchu, en el Perú. Algunos de los bloques, en las edificaciones chiapanecas, llegan a pesar hasta 400 kilogramos. En ninguna de las edificaciones hay rastros de mezcla o amalgama para pegar los bloques.
Este hallazgo puede ser tan importante como los recientemente descubrimientos en la zona maya de Palenque, Toninah o bien Chiapa de Corzo. Si bien estas reliquias estuvieron en las sombras durante más de mil años, la ciudad zoque es la primera vez que es presentada en ""sociedad"".
Desde siempre, se ha menospreciado a la que puede ser la cuna de la civilización en esta parte del continente. Hace poco fue posible traducir una estela Olmeca, denominada ""La Mojarra"", en el estado de Veracruz, apoyados en el idioma zoque.
Mientras las estrellas de Polux, Castor y Procyón (las dos primeras de la constelación de Géminis y la última del Can Menor), pasan justamente por encima de las pinturas rupestres de ""Las Cotorras"". Enmarcando la época de lluvias, es decir la de la siembra. La de la vida.
Sólo los especialistas europeos le prestan la debida atención. Al mismo tiempo, allá en Baja California, Chihuahua, Tamaulipas y hasta Oaxaca, buscan sacar provecho a sus pinturas rupestres, aquí en Chiapas, todavía algunos, las utilizan como ""tiro al blanco"".
Los que hicieron esas obras eran unos excelentes escaladores. Sólo así se explica que pudieran llegar a las cuevas ubicadas en las faldas del Cañón del Río de la Venta o las diversas simas.
Hay verdaderamente muy poco interés antropológico por la etnia zoque, señala Norman D. Thomas. Mientras, José Velasco del Toro también reitera en su tesis de maestría, el atraso de las investigaciones arqueológicas y la gran escasez de fuentes escritas sobre los zoques de Chiapas, lo cual ha impedido realizar un reconocimiento a fondo del territorio que ""durante la época prehispánica llegaron a ocupar"".
Dolores Aramoni, una de las investigadoras chiapanecas de renombre, comenta que los zoques es una etnia de Chiapas que ha merecido menos atención por parte de los investigadores. Quizá todo esto se deba a la falta de una o dos obras de carácter monográfico por parte de las escuelas de Chicago o Harvard, como las realizadas en la zona de los Altos.
Algunos lanzan la hipótesis que la cultura Olmeca se haya nutrido justamente de los Zoques. Para los estudiosos, de comprobarse esa presunción, se habría cometido el mayor de los pecados contra esos primeros chiapanecos, al haberlos dejado ""en el olvido"" por tantos años.
Uno de los ejemplos más palpables es que cuando se descubrió la Ciudad de ""El Tigre"", se dio aviso a las autoridades del INAH. Hasta ahora, dice la gente de la comunidad de Zapata, nadie más, además de los descubridores, ha llegado.
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