Piratas

La operación Fraude Navideño 2 realizada en ciento veintidós ciudades del mundo, entre ellas ciencuenta y cinco de México, cuyos resultados fueron dados a conocer este jueves en Estados Unidos, asciede a más de 80 millones de dólares -la primera arrojó un saldo de decomisos por 26 millones de dólares en 2009-, sin embargo esto sólo es la parte visible del problema, pues las pérdidas originadas por la piratería en la fabricación de productos diversos alcanza montos incuantificables, ya que éstos afectan tanto a los fabricantes de mercancía de marca como a quienes concientemente o no, adquieren estos artículos que están hechos sin control de calidad y para no durar.

Hay un país que se ha convertido en la capital universal de la piratería y sin mencionarlo todos saben de qué nación se trata. No hay barreras ni puertos que no logre traspasar con la ayuda no de comerciantes sino de traficantes para los que lo único importante son las ganancias fáciles, quienes así excluyen lo positivo que tiene el sano comercio entre regiones diversas del mundo, sin embargo, si el mercado nacional, por ejemplo en México, tomara conciencia de la mala calidad de estos productos y de las pérdidas, y decidiera no comprar más de ese país, la contribución a la sana competencia sería considerable.

La operación Fraude Navideño 2, realizada en un periodo de seis semanas, incluyó redadas en tiendas, mercados callejeros y otros establecimientos informales conocidos por la venta de bienes de marcas fraudulentas.

La Oficina de Servicios Migratorios y Aduanales de Estados Unidos destacó que el éxito de este año fue resultado de la estrecha colaboración con los gobiernos de México y Corea del Sur.

Por su parte, el Sistema de Administración Tributaria de México indicó que el operativo evitó que mercancía ilegal llegara al mercado de menudeo en México, con lo cual se protege a los comercios legítimos.

Entre el 1 de noviembre y el 16 de diciembre, el gobierno de Estados Unidos confiscó artículos piratas incluidos juguetes, teléfonos celulares, cargadores, perfumes, carteras, programas de cómputo y películas, entre otros.

Por su parte, el SAT realizó 845 operaciones de inspección en los puertos de entrada a México, además de ejecutar 160 órdenes de cateo y decomisar 23.8 millones de piezas piratas.

El valor estimado de las confiscaciones realizadas en México ascendió a 7.1 millones de dólares y no se realizaron arrestos relacionadas con la investigación en nuestro país.