Julio Sánchez Esquinca, presidente de la Asociación de Librerías del Estado de Chiapas, informó que se está trabajando un proyecto que permita al Congreso local promover una iniciativa para hacer visible la situación que enfrenta este sector con la piratería en los materiales didácticos y que se ha convertido en un problema silencioso, pero que debe atenderse por las consecuencias que esto genera en la parte económica y ante el respeto que merece el trabajo intelectual.
Mencionó que han tenido reportes sobre algunos inmuebles en San Cristóbal de Las Casas donde venden material que no es original, pero que a primera vista no se observan esos detalles; también han tenido conocimiento de que algunas instituciones de educación superior usan hasta un 70 % de material que no respeta el derecho de autor con los libros, añadió.
La propuesta que hay —explicó— va hacia el Poder Legislativo y dirigido en dos líneas: la primera se asocia con la protección de los derechos de autor y la otra se vincula con dar algunos beneficios a las empresas que están dentro del rubro de la economía creativa.
Proyecto contra la piratería
Sánchez Esquinca comentó que también se trabaja en el proyecto “No a la Piratería”, con la pretensión de implementarlo en este nuevo ciclo escolar en conjunto con el magisterio. Mencionó que el fotocopiado —que en este caso lo usan los estudiantes para sus actividades— es permitido al considerarse un 30 % del material; sin embargo, cuando ese porcentaje bibliográfico supera esas cifras se rompe con el respeto al trabajo intelectual.
“Estamos visualizando que hay un grupo de personas, mayormente en San Cristóbal, que han instalado estas librerías con estos materiales clandestinos. Son obras de autores consagrados, pero que son piratas», puntualizó.
Detalló que estos materiales cuentan con un nivel alto de elaboración en el sentido de que una persona común no visualiza que es una fotocopia; no obstante, cuando se inspecciona con más detalle, puede concluirse que se trata de libros apócrifos y que vienen fuera del estado.
Agregó que la piratería en materiales bibliográficos en la entidad se puede calificar como un asunto mayúsculo, sin embargo la justificante, en muchas ocasiones, es que son materiales que en su versión original son muy costosos; para Sánchez Esquinca se trata de un tema relativo, respecto a que las personas tienen aparatos tecnológicos que superan por mucho el precio de un libro.
Finalmente, recordó que la ley de protección de derechos de autor marca que una persona puede ser sancionada en caso de que no respete la legalidad sobre los trabajos o proyectos intelectuales.












