Las excesivas lluvias, plagas como la roya del café, el incremento de la broca, la antracnosis y la falta de apoyos, han condicionado el abandono de las tierras por parte de un alto porcentaje de campesinos y lo mismo hicieron grandes empresarios de fincas tradicionales, dijo Tomas Edelman Blass, productor de café de la zona alta.
El también delegado de la Unión Agrícola Regional de Productores de Café Tacaná expuso que en este año la producción del aromático grano será baja, derivado de situaciones naturales y la falta de apoyo al sector social con programas que se otorgaban.
Esto, dijo, ha provocado que los campesinos emigren a otros cultivos o busquen nuevas oportunidades en el norte del país, sin embargo, no es privativo de este sector, pues también grandes empresarios abandonaron las fincas tradicionales como Germania, Janova, San Cristobalito y La Fortuna.
El empresario estimó que el 80% de las fincas están abandonadas y en el mismo porcentaje se encuentran las parcelas de pequeños productores.
Las plagas, añadió, generan caídas monetarias en este sector; en el caso de la broca, este año se tiene previsto una caída en la producción del 20% debido a la ausencia de recursos económicos.
Edelman Blass dijo que algunos empresarios tienen para invertir, no obstante, el campesino promedio sólo le alcanza para mantener su área de producción limpia.
Históricamente, la media nacional es de cinco quintales por hectárea y, en el mejor de los casos, es vendida en dos mil 500 pesos, monto que no es suficiente para mantener a una familia.
Finalmente, mencionó que Tapachula es el primer productor en el país y estaría cosechando entre 25 mil o 30 mil quintales. Mientras que Chiapas, según las estadísticas, produce entre 2.5 y 3 millones de sacos al año, el 50% se da en el Soconusco.












