Desde hace tres años, más de 50 familias de la colonia Ampliación Norte Plan de Ayala de Tuxtla Gutiérrez iniciaron un proceso de organización interno debido a la inseguridad, falta de agua potable y pavimentación de calles, al día de hoy, con diversas estrategias han solucionado poco a poco sus necesidades.
Nicandro Maza, integrante del Área de Gobierno Comunitario del Consejo Vecinal, mencionó que la lucha por la participación ciudadana activa ha sido lo más complicado, sin embargo, debido a la problemática persistente todos y todas tenían la iniciativa de hacer algo por su casa y colonia.
Al día de hoy, la Casa Común con más de un año y medio de su instalación ha logrado que los vecinos colecten PET, cartón y aluminio; que generan en sus casas, lo cual les ha dado diversas retribuciones económicas que han sido destinados al mejoramiento de la colonia.
Maza informó que como parte del proyecto de reconstrucción del tejido social de la colonia, han decidido realizar jornadas de difusión durante los siguientes días, una de ellas es la presentación del libro del sacerdote jesuita Jorge Atiliano, director nacional del Centro de Investigación y Acción Social “Jesuitas por la paz”, quien ha estudiado el fenómeno de la reconstrucción en México desde hace cuatro años, además de hacer los mismos estudios en países como Honduras y Chile.
Sobre la Casa Común, esta fue inaugurada el 16 de abril de 2018, con el propósito de establecer un trabajo conjunto para mitigar de manera estratégica el problema de la basura, por lo que los vecinos decidieron construirla en un pequeño terreno para colocar contenedores de PET, aluminio, pilas, papel, cartón y aceite comestible reciclado para ser comercializado, al mismo tiempo, de utilizar el espacio para realizar talleres sobre reciclaje y elaboración de composta.
Uno de los propósitos de la Casa Común fue la generación de recursos autosustentables para los habitantes de dicha colonia, por lo que establecieron un convenio con la empresa “Ecocicl”, que consiste en que esta compre los materiales recolectados por los vecinos dentro de la Casa Común.
Con los ingresos obtenidos han hecho diversas acciones, como la señalización para las calles, contenerización, reparar el alumbrado público, ampliar y mejorar la Casa Común y lo último es la dotación de alarmas vecinales ante cualquier circunstancia.
Ante esto, Maza informó que a raíz de esta unión vecinal ha disminuido la violencia, además de que se mantiene una comunicación efectiva con las y los vecinos de la colonia ante cualquier emergencia.
“La colonia se ha vuelto más segura, la convivencia nos ha permitido conocer y generar vínculos que van orientados al cuidado del medio ambiente, el sentido de pertenencia y de superación de problemáticas cotidianas”, dijo.












