Plan para sembrar 50 mil hectáreas de maíz

Plan para sembrar 50 mil hectáreas de maíz

Para el 2020, la multinacional proveedora de productos y soluciones agrícolas sustentables, como se hace llamar la empresa Monsanto, pretende transformar en Chiapas más de 50 mil hectáreas destinadas al ensilaje de maíz, suficiente para alimentar a medio millón de cabezas de ganado.

La propuesta suena altamente tentadora, no solo por el tema de asegurar parte del abasto de alimento que requiere el sector pecuario en la entidad -principalmente en los periodos de sequía- sino también por ganancias económicas que obtendría el ganadero por usar esta técnica destinada a la producción de ensilado.

El proyecto que es muy simple, propone disponer un número importante de hectáreas en Chiapas para el cultivo de maíz forrajero, utilizando las semillas que Monsanto produce.

Productividad

En su reciente visita a Chiapas, el director general de Monsanto para América del Norte, Manuel Bravo Periera, señaló que con el proyecto de ensilaje que propone la empresa para el estado, se podría mejorar la productividad en 1.3 millones de cabezas de ganado chiapaneco.

Lo anterior significa que la mitad del hato ganadero con que cuenta el estado de Chiapas, y que al día de hoy asciende a poco más de 2 millones de cabezas, estaría siendo alimentado con el producto de Monsanto.

“Esto generará un ingreso adicional en el estado para los ganaderos de 4 mil 600 millones de pesos, una producción adicional de leche de más de 2 litros diarios, una producción adicional de carne de casi medio kilo diario de ganancia en pesos”, indicó el directivo de Monsanto.

Según el representante de Monsanto, por cada mil pesos que el ganadero invierta, obtendrá hasta 2 mil 400 pesos de ingresos adicional.

A Monsanto se le ha señalado por producir semillas genéticamente modificadas para diversos cultivos destinados al consumo humano.

En el caso de Chiapas, y particularmente en el tema del maíz forrajero, se estaría destinando exclusivamente para la elaboración de depósitos para la alimentación del ganado.

El subsecretario de Ganadería en Chiapas, Jorge Gustavo Moreno Cosío, señaló que la presencia de Monsanto en el estado está enfocada primordialmente a la producción de alimento para el ganado y no para el consumo humano.

De acuerdo con Bravo Pereira, Monsanto viene trabajando con pequeños productores de maíz en Chiapas desde cerca de 20 años.

Monsanto no solo ha introducido semillas a Chiapas durante estos años, sino además ha vendido herbicidas hechos a base de glisofato, como es la Faena Fuerte, que se uso para el control de maleza y del cual el estado es uno de los principales consumidores.

Consumo humano

El debate sobre el uso de semillas genéticamente modificadas radica en las posibles implicaciones que tiene su consumo en el ser humano, de ahí que algunos activistas han pedido detener el ingreso de este tipo de semillas como fue el caso de Campeche y Yucatán, donde la controversia llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación que se resolvió a favor de productores de miel.

En tanto lo producido no sea para consumo humano, la producción de Monsanto no tendría problema, aunque la presencia de amplias cantidades de maíz barato podría ser “tentador” para sectores comercializadores ilegales.

Sin embargo, se establece la apremiante necesidad asegurar en los próximos años fuentes de alimento suficiente no solo para las personas, sino también para los animales que son parte de la dieta del propio ser humano.

Ante ello, se ha considerado la necesidad de hacer uso de semillas modificadas que hagan frente a los efectos que está generando el cambio climático, el cual provoca inundaciones y sequías extremas, aunado a la aparición de plagas que destruyen grandes hectáreas de cultivos.